Dos niñas trenzan hilos en un centro para víctimas de abusos en la isla de Kalangala, Uganda. Los casos de violación contra menores de 18 años aumentaron un 24% durante la pandemia. Además, según el informe de la Sociedad Internacional del SIDA (IAS), titulado “La violencia de género ensombrece la COVID-19: aumento de la violencia sexual, la exposición al VIH y el embarazo adolescente entre niñas y mujeres en Uganda”, se registraron más de 22.000 casos de violación sólo entre abril y septiembre de 2020. Las medidas de confinamiento y la reducción en el acceso al transporte público también tuvieron una gran incidencia en la falta de atención a las mujeres. Más del 50% de las víctimas no pudieron recibir la profilaxis contra las enfermedades de transmisión sexual, así como los métodos anticonceptivos de urgencia, durante el tiempo recomendado, un máximo de 72 horas posteriores a la agresión.









