Un rifle de asalto AR-15 luce en lo alto de un cartel publicitario de un negocio de ventas de armas, en Yuma, Arizona. Mientras EE.UU. continúa su debate de nunca acabar sobre el control de las armas de fuego, los asesinatos masivos se suceden: 12 de los 20 tiroteos más fatales ocurrieron en los últimos 15 años. Pero, además, existe un patrón nuevo respecto de los asesinatos en masa anteriores a esa fecha: seis de los nueve tiroteos más mortíferos fueron cometidos por personas de 21 años o menos, y sólo el 5% padecían enfermedades mentales. Según una investigación, la violencia no sólo obedece a los 400 millones de armas en poder de civiles, sino también a la crispación política y la influencia de las redes sociales.









