El desacople necesario

Por Carlos Heller

Al hablar sobre los impactos de la suba de los precios de las materias primas, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, señaló recientemente que “la mayoría de los países en desarrollo no disponen de espacio fiscal suficiente para atenuar el golpe de estas enormes subidas”. El mundo se encuentra frente a una situación que amenaza a decenas de millones de personas “al borde de la inseguridad alimentaria, seguida de desnutrición, hambre generalizada y hambruna, en una crisis que podría durar años”. Un panorama más que inquietante. La guerra en Ucrania agudizó un fenómeno que venía desde antes, producto de la recuperación de la actividad global y del cambio climático. La India, que es el segundo mayor productor mundial de trigo, acaba de prohibir sus exportaciones de este cereal, debido a una cosecha inferior a la esperada, por un aumento repentino de las temperaturas durante la fase de su maduración, lo cual redujo los rendimientos. Su gobierno, entonces, toma una medida que va en desmedro de su comercio exterior y de su economía, pero procurara garantizar que no falte un alimento, básico como el pan, a su población que supera los 1.380 millones de habitantes. El fenómeno climático ha venido para quedarse y los estados nacionales no pueden estar al margen de los impactos que trae aparejados y que ya no son una amenaza, sino una realidad palpable. Argentina es uno de los grandes productores de alimentos a nivel global y como tal debe garantizar a la población un acceso adecuado a estos bienes esenciales. El presidente Alberto Fernández afirmó: “El precio del trigo sube mucho y tenemos un gran problema para desacoplar el precio interno del externo”, y señaló las resistencias que existen por parte del sector privado, que demora la puesta en marcha del fideicomiso del trigo. Hay una “riqueza inesperada, porque alguien en el mundo empieza a ganar mucho, es lo que nosotros pedimos que se redistribuya. El instrumento con que esto se desacopla son las retenciones. Ahora, las retenciones son un tema legislativo y necesito que el Congreso entienda el problema, y llegado el caso acompañe una decisión de esa naturaleza”. En cuanto a las diferencias al interior del espacio oficialista, destacó: “Tengo la certeza de que tenemos una mirada común sobre lo que la Argentina necesita en todo el frente”. Una mención que vale la pena tener en cuenta.