Un niño atraviesa las barreras para escuchar en primera fila al Papa Francisco. Hay algo fascinante en esta imagen porque en la audiencia general de este miércoles, Francisco se centró en la vejez y en la resignación que suele embargar a las personas mayores. Pero el chico siguió con llamativa concentración sus palabras. “El vacío de sentido que rechaza toda responsabilidad ética nos ha convertido en una sociedad del cansancio”, dijo el Papa. “Teníamos que producir bienestar generalizado y toleramos un mercado sanitario selectivo. Teníamos que poner un límite infranqueable a la paz, y vemos sucesión de guerras cada vez más despiadadas. No es casualidad que la nuestra sea la época de las fake news, de las supersticiones colectivas y las verdades pseudo-científicas. ¡Los ancianos tienen mucho que brindar para cambiar esto, llenos de sabiduría y humor hacen mucho bien a los jóvenes!









