En la zona más rica en mármol de Italia, conocida como los Alpes Apuanos, la abundancia es surrealista. Cientos de canteras han operado allí desde los días de la antigua Roma y el propio Miguel Ángel esculpió la mayoría de sus estatuas en esta piedra. Ahora el comercio está en auge debido a la demanda de Arabia Saudita y otros estados del golfo Pérsico. Desde la distancia, las fotografías de Luca Locatelli muestran a estas majestuosas canteras como cubiertas de nieve, revelando un extraño mundo aislado, industrial y natural a la vez. Extendidas sobre una superficie de 100 kilómetros, son probablemente las montañas más bellas de la Toscana, pese a que desde hace 2.000 años la intervención humana ha remodelado su fisonomía.









