Un soldado ucraniano disfruta del sol en el interior de la acería Azovstal, en Mariupol. Asediados desde principios de mayo y solo protegidos por la estructura laberíntica de la fábrica, unos 256 combatientes del batallón Azov, 51 de los cuales gravemente heridos, comenzaron a rendirse este martes ante las tropas rusas. Ucrania dijo ayer que estaba trabajando para evacuar a todas las tropas restantes de su último bastión en el puerto sitiado de Mariupol, cediendo el control de la ciudad a Rusia después de meses de bombardeos. La evacuación hacia ciudades controladas por Rusia marca el final de la batalla más larga y sangrienta de la guerra y una derrota significativa para Ucrania. La captura completa de Mariupol sería la mayor victoria de Rusia desde su invasión del 24 de febrero y le daría a Moscú el control total de la costa del Mar de Azov y un tramo ininterrumpido del este y el sur de Ucrania.









