La historia de Victoria Montenegro Torres, quien fue apropiada durante la última dictadura militar y recuperó su identidad gracias a la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo, será el eje de la presentación del libro “Hasta ser Victoria”, prevista para este jueves 5 de noviembre, a las 18, en la Sala Teatro “1° de Mayo” del Rectorado de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER). La actividad es organizada por la Dirección de Derechos Humanos de la Municipalidad de Concepción del Uruguay y contará con la moderación de la fiscal federal Josefina Minatta.
Montenegro fue una de los aproximadamente 500 bebés que fueron víctimas de apropiación durante el terrorismo de Estado. Al igual que otros niños y niñas, pudo recuperar su identidad luego de atravesar un largo y complejo proceso. Hasta el momento, Abuelas de Plaza de Mayo logró restituir la identidad de 140 nietos y nietas.
Su historia comenzó el 13 de febrero de 1976, cuando un grupo de tareas encabezado por el coronel Herman Antonio Tetzlaff irrumpió en su vivienda de William Morris, provincia de Buenos Aires, y secuestró a sus padres, Roque Montenegro e Hilda Torres, junto con ella, que tenía apenas 13 días de vida.
La beba quedó en manos de Tetzlaff, quien la crió bajo una identidad falsa, con el nombre de María Sol, y de acuerdo con la ideología de quienes habían perpetrado el secuestro de sus padres. Tras años de búsqueda y gracias al trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo, Victoria pudo conocer su verdadera identidad y reencontrarse con su familia biológica en 2001.
A partir de entonces, desarrolló una trayectoria vinculada a la defensa de los derechos humanos y la participación política, que la llevó a desempeñarse como legisladora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En su libro, Montenegro reconstruye su historia en primera persona y aborda las contradicciones, los momentos dolorosos, las búsquedas y los reencuentros que marcaron su vida. La publicación cuenta con prólogos de Estela Barnes de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, y de Horacio Pietragalla, diputado nacional y exsecretario de Derechos Humanos de la Nación, quien también fue apropiado durante la dictadura y recuperó su identidad en 2003, convirtiéndose en el nieto número 75 restituido por la organización.
En su prólogo, Carlotto destacó el recorrido personal de Montenegro y su compromiso con la memoria y los derechos humanos. Señaló que, a través del amor de sus seres queridos, pudo comprender las consecuencias que el terrorismo de Estado dejó en su vida y en la de su familia, así como el impacto de esas heridas en el conjunto de la sociedad.
Además, resaltó su compromiso con la continuidad de la tarea de Abuelas de Plaza de Mayo y su papel como referente en la defensa del derecho a la identidad.











