El surgimiento de las redes sociales marcó la promesa de una nueva plaza pública, facilitando un debate más abierto y voces diversas. Con estas nuevas oportunidades para la participación digital también surgieron una serie de nuevos desafíos, incluido los “trolls”, la desinformación y un público menos confiado y más desconectado. En el “Informe de noticias digitales del Instituto Reuters” de este año, se desglosan las tendencias de los consumidores de noticias de casi todos los mercados del mundo, para comprender mejor si tener más medios de participación digital se ha traducido en una mayor participación real entre el público. Y no, no ha sucedido eso, más bien todo lo contrario. El estudio muestra “caídas constantes a lo largo del tiempo en el intercambio abierto y activo junto con aumentos en el consumo pasivo”. A lo largo del último lustro, rastrearon cómo las personas comparten o participan en la cobertura de noticias durante una semana promedio. En el trabajo se dividió a los usuarios de noticias en tres grupos: 1- participantes activos (que publican y comentan noticias); 2- participantes reactivos (que leen, les gusta o comparten noticias); 3- consumidores pasivos (que utilizan las noticias, pero no participan en ellas). En promedio en 46 mercados (países y regiones de cinco continentes), encontraron que menos de una cuarta parte de los encuestados (22%) participa activamente en las noticias, “lo que supone una sorprendente reducción de 11 puntos porcentuales desde 2018”. Mientras tanto, “un número creciente de usuarios de noticias participa de forma reactiva (31%, 6 puntos más desde 2018)”, y casi la mitad ahora “no participa en absoluto (47%, 5 puntos más)”. A medida que el grupo de participantes activos continúa reduciéndose, hablar cara a cara con amigos y colegas sobre las noticias sigue siendo la forma de participación más reportada. Alrededor de un tercio de los usuarios de noticias lo hacen (32% 7 puntos menos que en 2018). Esto, “sugiere un cambio entre las audiencias, hacia algunos espacios cerrados donde las personas pueden tener conversaciones privadas con amigos de confianza”. ¿Por qué está pasando esto? “Puede ser que algunos segmentos del público eviten compartir noticias públicamente porque perciben que los debates online, o las noticias en general, son tóxicos”. Estas percepciones están empeorando a medida que un grupo de personas relativamente más pequeño y menos representativo (aparte de los trolls) constituye la mayor parte de lo que vemos como “participación activa” en las noticias.









