La exministra de Salud de Entre Ríos consideró que la decisión del Gobierno nacional representa un retroceso sanitario y alertó sobre las consecuencias para el acceso gratuito a los medicamentos. Además, destacó el alcance que tuvo el programa en la provincia, donde llegaba a más de 300 centros de salud urbanos, rurales y de islas.
La eliminación del Programa Remediar dispuesta por el Gobierno nacional generó cuestionamientos de la exministra de Salud de Entre Ríos, Sonia Velázquez, quien calificó la medida como “un retroceso más de la política sanitaria que no existe”. En declaraciones a APFDigital, sostuvo que la decisión de dejar de invertir en esta herramienta responde a una definición política y advirtió sobre sus consecuencias para los sectores que dependen exclusivamente del sistema público de salud.
Velázquez definió al Remediar como una de las políticas públicas “más equitativas e inclusivas del Plan Federal de Salud en los últimos tiempos”, al destacar que garantizaba el acceso gratuito a medicamentos a entre 16 y 20 millones de personas en todo el país.
El programa alcanzaba a unos 8.100 centros de salud urbanos y rurales y permitía cubrir alrededor del 85% de las patologías más frecuentes de la población. Para la exfuncionaria, su eliminación implica quitarles una herramienta fundamental a los equipos sanitarios y limitar su capacidad de respuesta ante las necesidades de los pacientes.
En ese sentido, remarcó la importancia de garantizar la provisión de medicamentos para completar los tratamientos. “Si no se garantiza la dispensa del medicamento, la verdad que realmente es como que el tratamiento no se concreta”, advirtió. Además, alertó que la medida “atenta contra la continuidad de los tratamientos vitales”, una de las consecuencias que consideró más preocupantes.
El funcionamiento del programa
Al referirse a los argumentos expuestos por el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, para justificar los cambios, Velázquez explicó que Remediar contemplaba mecanismos de identificación y seguimiento de pacientes, a partir de sus características y necesidades sanitarias.
Según detalló, la información se incorporaba a un sistema que permitía orientar la adquisición de medicamentos esenciales en función de los perfiles de riesgo y de las particularidades epidemiológicas de cada región. En ese marco, señaló que las necesidades sanitarias no son iguales en todo el país y que, por lo tanto, la compra de medicamentos debía adaptarse a las demandas de cada comunidad.
La exministra también destacó que el programa permitía redistribuir medicamentos entre los centros de salud cuando alguno necesitaba determinados insumos con mayor urgencia. Este mecanismo, conocido como clearing, posibilitaba que un establecimiento recibiera medicamentos de otro para responder a una necesidad puntual.
“Remediar permitía al equipo de salud hacer clearing entre centros de salud”, explicó. De esta manera, sostuvo que el sistema ofrecía flexibilidad para administrar los recursos y evitar que la distribución respondiera a un esquema rígido, sin contemplar las particularidades de cada lugar.
Asimismo, remarcó que la iniciativa no se limitaba a la compra y entrega de medicamentos, sino que incluía herramientas de gestión, capacitación, prevención y seguimiento de pacientes. Entre sus funciones, mencionó la posibilidad de identificar a personas que habían interrumpido sus controles médicos y desarrollar acciones territoriales para promover que retomaran la atención.
Desde su perspectiva, estos mecanismos contribuían a fortalecer el primer nivel sanitario y permitían que los equipos de salud contaran con mayores recursos para atender las demandas de la población.
Por su parte, el Ministerio de Salud de la Nación fundamentó la decisión en los cambios del perfil epidemiológico y en la importancia de las enfermedades vasculares entre las principales causas de muerte. En ese contexto, se puso en marcha el Plan Nacional de Salud Vascular 2026-2030, orientado a la prevención y atención de esas patologías.
El alcance del Remediar en Entre Ríos
Al analizar el impacto del programa en Entre Ríos, Velázquez señaló que su cobertura superaba los 300 centros de salud provinciales y municipales, incluidos establecimientos rurales y ubicados en zonas de islas.
La distribución de los botiquines requería una logística adaptada a las características geográficas de la provincia. Para llegar a las comunidades más alejadas, recordó, se utilizaban distintos medios de transporte, entre ellos lanchas, caballos y sulquis.
La exfuncionaria subrayó que los medicamentos estaban destinados principalmente a personas sin cobertura de obras sociales, para quienes la provisión gratuita representaba una garantía de acceso a los tratamientos a través del sistema público.
También destacó la importancia de contar con información precisa sobre la población sin cobertura sanitaria. En ese sentido, indicó que durante su gestión se logró registrar a más de 1,1 millones de entrerrianos mediante el programa Sumar.
De acuerdo con Velázquez, esos datos permitían conocer las necesidades de cada comunidad, identificar las enfermedades más frecuentes y planificar tanto la adquisición de medicamentos como la disponibilidad de recursos humanos. La información también servía para determinar las demandas específicas en áreas como pediatría, obstetricia y salud mental.
Finalmente, la exministra insistió en que la provisión de medicamentos constituye una parte indispensable de la atención sanitaria y advirtió que el debilitamiento de estas herramientas puede repercutir directamente en la continuidad de los tratamientos y en las posibilidades de acceso a la salud de los sectores más vulnerables.










