El Gobierno oficializó una baja del 20% en las tarifas de practicaje y pilotaje

El Gobierno nacional formalizó una reducción del 20% en las tarifas máximas de los servicios de practicaje y pilotaje, una medida que forma parte del acuerdo alcanzado con el sector para poner fin al conflicto que afectó la actividad en los puertos del país.

La decisión fue establecida mediante la Resolución 46/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), publicada este viernes en el Boletín Oficial, y da cumplimiento a uno de los compromisos asumidos durante las negociaciones que permitieron levantar las medidas de fuerza.



Según la normativa, el descuento se aplicará sobre los valores establecidos en el Régimen de Tarifas Máximas vigente desde 2018. La rebaja tendrá carácter transitorio y permanecerá vigente mientras continúe suspendida la reforma que buscaba desregular la actividad.

La Cámara de Actividades de Practicaje y Pilotaje y la Asociación Profesional de Capitanes y Baqueanos Fluviales de la Marina Mercante manifestaron su conformidad con la reducción arancelaria en el marco del acuerdo alcanzado con el Ejecutivo.

El conflicto

La disputa se originó tras la publicación del Decreto 690/2026, que modificaba el régimen del practicaje vigente desde 1991 con el objetivo de desregular la actividad y facilitar el ingreso de nuevos prestadores.

La iniciativa fue rechazada por las entidades del sector, que iniciaron un paro que afectó el normal funcionamiento de los puertos y puso en riesgo la operatoria del comercio exterior.

Frente a ese escenario, el Gobierno resolvió suspender temporalmente la aplicación de la reforma mediante el Decreto 716/2026, restableciendo el marco regulatorio anterior para garantizar la continuidad del servicio.

Como parte del entendimiento alcanzado en una negociación coordinada por el Ministerio de Seguridad Nacional, además de la rebaja tarifaria, se acordó suspender la desregulación, conformar una mesa de trabajo entre las partes para elaborar un nuevo marco normativo y reanudar la prestación del servicio con normalidad.