Una crecida extraordinaria del río Iguazú modificó por completo el paisaje de las Cataratas. El caudal llegó a superar los 8 millones de litros por segundo y generó una intensa cortina de agua y vapor. Las autoridades reforzaron las medidas de seguridad y mantienen un monitoreo permanente de los circuitos.
Puerto Iguazú. Las Cataratas del Iguazú ofrecieron este lunes un espectáculo inusual como consecuencia de una extraordinaria crecida del río, provocada por las intensas lluvias registradas en la cuenca alta.
De acuerdo con las mediciones oficiales, el caudal superó los 8 millones de litros por segundo, muy por encima del promedio habitual, estimado en alrededor de 1,5 millones. El enorme volumen de agua modificó el aspecto de los saltos y generó una densa bruma que redujo considerablemente la visibilidad en algunos sectores.
Turistas frente a la crecida
La magnitud del fenómeno no impidió que numerosos visitantes se acercaran a los miradores para observar y registrar con sus teléfonos celulares la impresionante crecida.
Uno de los puntos que concentró mayor atención fue el sector de la Garganta del Diablo, donde la fuerza del agua y el intenso rocío generaron condiciones particulares de humedad. Ante este escenario, el personal del parque reforzó las recomendaciones para evitar caídas y otros accidentes.
Refuerzan las medidas de seguridad
Frente al incremento del caudal, las autoridades activaron protocolos preventivos y mantienen controles sobre el estado de las pasarelas y los distintos sectores habilitados.
En el área brasileña, los protocolos contemplan el cierre de la pasarela principal cuando el caudal supera determinados niveles considerados de riesgo. Del lado argentino, se realiza una evaluación técnica de los distintos tramos y se prioriza la seguridad de los visitantes, especialmente en los accesos a la Garganta del Diablo.
Las pasarelas cuentan además con un sistema que permite que determinados sectores cedan o se replieguen ante la presión del agua o el impacto de elementos arrastrados por la corriente. Este mecanismo busca reducir el riesgo de daños estructurales durante las grandes crecidas.
Monitoreo permanente
Hasta el momento, los Circuitos Superior e Inferior permanecen habilitados, mientras continúa el seguimiento de la evolución del caudal y de las condiciones climáticas.
Los guardaparques solicitaron a los visitantes extremar las precauciones, respetar las zonas delimitadas y no acercarse a los bordes ni superar las barandas de seguridad.
Las autoridades advirtieron que, si continúan las lluvias en la cuenca alta del Iguazú y el nivel del río vuelve a incrementarse, podrían disponerse nuevos cierres preventivos hasta que las condiciones permitan garantizar la seguridad de los visitantes.










