La foto del día

Cuando después de muchos años Pierre Abensur regresó a su pueblo de la infancia en los Alpes del sur de Francia, descubrió que muchos de sus amigos se habían convertido en cazadores. Sintió curiosidad por los trofeos disecados expuestos en las paredes de sus casas, como tótems macabros. Se preguntó entonces qué hay detrás de la caza y la taxidermia, qué lleva a estas buenas personas al acto destructivo de matar y de intentar luego el absurdo de volver a darle vida a esos desdichados ejemplares. Matar para coleccionar un trofeo es un acto cruel e innecesario, pero en este viaje que ya lleva 14 años retratando a los cazadores y sus piezas allí dónde fueron abatidas, el fotógrafo no pretende tomar posición. Abolir la caza no es una cuestión sencilla. ¿Estamos dispuestos a dejar de comer carne, reducir su consumo, o abandonar la mitad de los territorios que colonizamos para dejar que la naturaleza exista y se desarrolle por sí misma?