SpaceX hace historia en Wall Street con la mayor salida a bolsa de todos los tiempos.

NUEVA YORK / CABO CAÑAVERAL.– La empresa aeroespacial SpaceX protagonizó un acontecimiento sin precedentes en los mercados financieros al concretar la mayor Oferta Pública Inicial (OPI) de la historia. La compañía fundada por Elon Musk logró captar 75.000 millones de dólares en su debut bursátil, consolidando su posición como uno de los actores más influyentes de la economía global y fortaleciendo sus ambiciosos planes de exploración espacial.

La firma colocó 555,6 millones de acciones a un valor de 135 dólares cada una, lo que elevó su valoración total a cerca de 1,77 billones de dólares. De esta manera, superó ampliamente el récord que mantenía la petrolera Saudi Aramco desde su salida a bolsa en 2019. En sus primeras jornadas de cotización en el Nasdaq, bajo el símbolo SPCX, los títulos registraron una fuerte demanda y llegaron a avanzar cerca de un 19%, alcanzando máximos de 176 dólares.



Especialistas del sector consideran que el acontecimiento trasciende el ámbito financiero y marca el inicio de una nueva etapa para la denominada economía espacial. Desde su creación en 2002, SpaceX se mantuvo como una empresa privada y obtuvo alrededor de 40.000 millones de dólares de financiamiento para desarrollar innovaciones como los cohetes reutilizables Falcon 9 y la red de internet satelital Starlink.

El principal beneficiario de esta inyección de capital será Starship, el megacohete desarrollado por la compañía y considerado el vehículo de lanzamiento más potente construido hasta la fecha. Los recursos obtenidos permitirán acelerar las pruebas, ampliar la capacidad de producción y fortalecer la infraestructura necesaria para el desarrollo del programa.

Starship ocupa un lugar central en la estrategia de crecimiento de SpaceX. Además de facilitar el despliegue de nuevas generaciones de satélites y futuros proyectos de infraestructura orbital, el sistema es una pieza clave para las misiones de la NASA. La nave fue seleccionada para participar en el programa Artemis, destinado al regreso de astronautas a la Luna, y también es vista como una herramienta fundamental para concretar futuras expediciones tripuladas a Marte.

El impacto de la operación también se hizo sentir en Wall Street. Analistas sostienen que el éxito de SpaceX podría incentivar a otras compañías tecnológicas y de inteligencia artificial a acelerar sus propios planes de cotización en bolsa durante los próximos meses.

A nivel personal, Elon Musk también resultó beneficiado por la operación. Al conservar una participación mayoritaria en la empresa, el empresario incrementó significativamente el valor de su patrimonio, alimentando las proyecciones que lo ubican como el principal candidato a convertirse en la primera persona en alcanzar una fortuna estimada en un billón de dólares.

Lo que comenzó hace más de dos décadas como una apuesta de alto riesgo, con varios fracasos iniciales y momentos cercanos a la quiebra, se transformó en una de las compañías más influyentes de la industria aeroespacial. Con el respaldo de los mercados y el desarrollo de Starship como eje de su estrategia, SpaceX refuerza su liderazgo en la carrera por expandir la actividad humana más allá de la Tierra.