Paso Cristo Redentor: un mes cerrado y sin fecha de reapertura

El corredor internacional permanece inhabilitado desde el 14 de julio por las intensas nevadas. El cierre ya superó el récord reciente de 26 días de 2023 y genera fuertes pérdidas para el transporte de cargas.

El Paso Internacional Cristo Redentor, principal corredor terrestre entre Argentina y Chile, cumplió un mes de cierre ininterrumpido debido a las condiciones meteorológicas adversas en la alta montaña mendocina. Las intensas nevadas, el viento blanco y las bajas temperaturas impiden por el momento establecer una fecha concreta para su reapertura.

El cierre comenzó el 14 de julio y ya superó la marca de 26 días consecutivos registrada durante el invierno de 2023. Si bien hubo temporadas con nevadas más abundantes, la particularidad de este invierno es la sucesión de tormentas, que no permite mantener durante el tiempo necesario las condiciones de seguridad para habilitar el tránsito.



El impacto sobre el transporte de cargas es considerable. Desde la Asociación de Propietarios de Camiones (Aprocam) estimaron que miles de camiones permanecen varados en distintos puntos de Mendoza y que cada unidad afronta pérdidas de entre 200 y 450 dólares por día, dependiendo del tipo de carga y del equipamiento utilizado.

La situación también obligó a numerosos transportistas a buscar pasos alternativos. Los desvíos hacia Pino Hachado y Cardenal Samoré pueden representar recorridos adicionales de hasta 1.000 y 1.250 kilómetros, respectivamente, desde Mendoza, lo que incrementa los costos y extiende los tiempos de entrega.

Entre las cargas afectadas hay productos perecederos e insumos destinados a distintas industrias, provenientes no solo de Argentina sino también de Brasil, Paraguay y Bolivia. En el caso de los camiones refrigerados, además, los equipos deben permanecer funcionando durante las esperas, con un consumo permanente de combustible.

Sin fecha para la reapertura

Las autoridades de ambos países todavía no fijaron una fecha para volver a habilitar el paso. La apertura no depende únicamente de despejar la nieve de la Ruta Nacional 7, sino también de garantizar condiciones seguras en todo el corredor, incluido el túnel internacional y los controles fronterizos de Migraciones y Aduana.

Los pronósticos anticipan nuevas nevadas, temperaturas bajo cero y ráfagas que podrían alcanzar los 160 kilómetros por hora. Estas condiciones provocan que las rutas vuelvan a quedar cubiertas poco después de las tareas de despeje.

Mientras tanto, se mantienen operativos de asistencia para los transportistas que permanecen a la espera, con controles sanitarios, atención médica y provisión de elementos básicos.

Especialistas señalaron que este invierno no se caracteriza necesariamente por ser el de mayor acumulación de nieve en la cordillera. La diferencia está en la continuidad de los temporales, que impidió recuperar la circulación entre una tormenta y otra y convirtió al actual cierre en uno de los más prolongados de los últimos años.