Por Ariel Vercelli
Investigador Conicet
La participación política ciudadana es uno de cuatro pilares sobre los que se asientan y construyen los gobiernos “abiertos”, y bien puede considerarse su piedra basal y fuente de la soberanía popular. Es la participación política la que debería favorecer, permitir y construir los diferentes gobiernos. En la era digital, si hay gobiernos abiertos, entonces estos tienen que sustentarse mediante las diversas formas de participación de sus ciudadanías.
A diferencia de la transparencia, la colaboración y la gestión de bienes intelectuales —los otros elementos de los gobiernos abiertos—, la participación política ciudadana ha sido uno de los temas con menos cambios evidentes en los gobiernos abiertos a nivel mundial. ¿Es posible que todavía no esté muy claro qué son y cómo se construyen tecnológicamente estas nuevas formas de participación?
El sentido común indica que a medida que crece la inclusión digital, la participación política ciudadana también debería hacerlo y podría verse enriquecida.
Hoy existe la posibilidad real de que cualquier ciudadano pueda armar en minutos una página web, un blog o suscribirse a una red social que lo habilite a expresarse y le permita recibir comentarios. Esto favorece la construcción de diálogos distribuidos que complementan la relación que la ciudadanía mantenía con los gobiernos y los grandes medios de comunicación: prensa, radio y televisión. Las tecnologías digitales e Internet han permitido que la ciudadanía pueda expresarse y participar en el diálogo político.
Algo similar ocurre con las diferentes formas de obtener información y expresarse que permiten las plataformas como Facebook, Twitter, YouTube, Google Plus o Ning. Sin embargo, rápidamente surgen diversas y profundas preguntas.
¿Cualquier forma de expresión puede entenderse como una participación política ciudadana? ¿Todas las formas de participación mediadas por las tecnologías digitales son necesariamente buenas y deseables para la democracia? Entre otras cuestiones: ¿Expresar ideas, preferencias o discutir algo en Twitter implica una participación política ciudadana? ¿La construcción de un foro temático en Facebook se compara con la elaboración de un presupuesto participativo?










