Municipales: el paro escala y el diálogo sigue sin aparecer

La disputa entre el Departamento Ejecutivo y la Asociación Obrera y Empleados Municipales atraviesa su momento de mayor tensión. Mientras el intendente José Eduardo Lauritto asegura que las puertas del diálogo permanecen abiertas y defiende la política salarial aplicada, desde la AOEM denuncian falta de negociación, precarización laboral y una causa judicial basada en una denuncia “falsa”.

Por: Redacción La Calle

El conflicto entre la Municipalidad de Concepción del Uruguay y la Asociación Obrera y Empleados Municipales (AOEM) ingresó en una nueva etapa de tensión. Lo que comenzó semanas atrás con medias jornadas de paro los jueves y viernes fue escalando progresivamente hasta desembocar esta semana en un paro total de 72 horas, desarrollado entre miércoles, jueves y viernes.



En el centro de la disputa aparecen los reclamos salariales, las condiciones laborales, la relación institucional entre el Ejecutivo y el gremio y, más recientemente, una denuncia judicial que profundizó el enfrentamiento.

Las posiciones quedaron expuestas durante dos conferencias de prensa realizadas con pocos días de diferencia. El lunes fue el turno del intendente José Eduardo Lauritto, quien dedicó buena parte de una extensa conferencia en el Auditorio Illia a referirse al conflicto. Este viernes, en tanto, el secretario general de la AOEM, Mario Barberán, respondió desde la sede sindical y cuestionó duramente la postura oficial.

La visión del Ejecutivo

Durante su exposición, Lauritto buscó transmitir una imagen de apertura al diálogo y defendió la política salarial implementada por su gestión.

“Siempre ofrecimos el diálogo”, sostuvo al referirse a la relación con el gremio. Aunque reconoció que hace aproximadamente un año se interrumpió el contacto directo con Barberán, aseguró que la Municipalidad mantiene disposición para retomar las conversaciones.

“Si mañana tenemos que reunirnos, lo haremos con toda la comisión directiva del gremio porque queremos que todos escuchen”, afirmó.

El presidente municipal también remarcó que la administración comunal mantiene al día el pago de salarios, adicionales y aportes, y señaló que los incrementos otorgados se encuentran apenas un 3,9 por ciento por debajo de la inflación acumulada.

Según indicó, esa situación coloca a Concepción del Uruguay por encima de otros municipios importantes de la provincia en materia de actualización salarial.

Lauritto defendió además los aumentos otorgados durante los últimos años. Como ejemplo, señaló que el salario mínimo garantizado pasó de ubicarse entre 380.000 y 400.000 pesos al inicio de la gestión a alcanzar actualmente el millón de pesos.

También destacó la evolución de los ingresos de los trabajadores cooperativistas, que habrían pasado de percibir 99.000 pesos a alrededor de 750.000 pesos.

No obstante, reconoció que los salarios continúan siendo insuficientes frente al escenario económico actual.

“Sabemos que siguen siendo salarios bajos”, admitió.

Respecto de las medidas de fuerza, el intendente consideró que terminan afectando a los vecinos y al funcionamiento de los servicios municipales.

“No queremos estar enfrentados con los trabajadores”, expresó, aunque sostuvo que existen otros mecanismos para canalizar los reclamos cuando los salarios se encuentran al día.

En relación con la escalada judicial del conflicto, Lauritto rechazó la posibilidad de avanzar por caminos que profundicen la confrontación.

“No nos interesa judicializar ni policializar los conflictos. Siempre creímos que el diálogo es posible”, manifestó.

La respuesta gremial

La conferencia brindada este viernes por la AOEM tuvo como eje central la denuncia judicial presentada contra dirigentes sindicales a raíz de un episodio ocurrido en el área de Recolección.

Barberán fue categórico al rechazar las acusaciones: “A una semana de la denuncia que se nos hiciese, la quiero desmentir absoluta y categóricamente. Es falsa de toda falsedad, es falaz, es mentirosa”, afirmó.

El dirigente sostuvo que ni él ni los integrantes de la comisión directiva fueron notificados formalmente sobre el contenido de la denuncia y aseguró que el gremio presentó una contradenuncia por falsa denuncia y abuso de autoridad.

Según relató, el encuentro realizado en el sector de Recolección tenía carácter informativo y estaba previamente comunicado a responsables municipales.

Barberán aseguró que asistió acompañado por integrantes de la comisión directiva, entre ellos mujeres, trabajadores mayores de 60 años y personas con discapacidad: “Nunca pasó, nunca va a pasar”, insistió al negar cualquier situación de violencia.

Para la conducción sindical, la denuncia constituye una maniobra destinada a desviar la atención de los reclamos laborales que vienen impulsando.

El reclamo por la falta de diálogo

Uno de los principales cuestionamientos del gremio apunta a la relación institucional con el Ejecutivo.

Barberán rechazó las afirmaciones de Lauritto respecto de la existencia de canales de diálogo abiertos: “El intendente no dijo la verdad cuando dijo que apuesta al diálogo”, sostuvo.

Según explicó, el vínculo directo entre la conducción sindical y el presidente municipal se interrumpió el 13 de abril de 2024. A raíz de esa situación, la AOEM promovió una denuncia por práctica desleal ante la Justicia laboral, que derivó en la realización de reuniones paritarias con funcionarios municipales.

Sin embargo, el gremialista aseguró que esas instancias no permitieron alcanzar acuerdos concretos: “En 29 meses de gestión hubo 29 decretos de aumento. Nunca hubo un acta acuerdo”, remarcó.

Barberán afirmó además que el Ejecutivo reconoció por escrito una diferencia salarial pendiente correspondiente a períodos anteriores y cuestionó los porcentajes de actualización otorgados durante los últimos meses.

Más allá del salario

La AOEM sostiene que el conflicto excede ampliamente la discusión salarial. Durante la conferencia, Barberán enumeró una serie de reclamos vinculados a condiciones laborales, carrera administrativa, infraestructura y precarización.

Entre ellos mencionó demoras en ascensos de categoría, falta de entrega de ropa de trabajo, congelamiento de pases a planta permanente, problemas edilicios en distintas dependencias y deficiencias en el parque automotor municipal.

También denunció situaciones que calificó como “fraude laboral” en relación con trabajadores cooperativistas y monotributistas. Según explicó, muchos de ellos cumplen tareas permanentes y esenciales sin contar con los derechos laborales correspondientes.

Otro de los puntos señalados fue un reciente relevamiento realizado por la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos en distintos sectores municipales. Según Barberán, el informe detectó deficiencias en materia de higiene y seguridad laboral en áreas como Recolección, Cementerio y la Planta de Tratamiento.

La escalada del conflicto

Mientras las posiciones permanecen enfrentadas, el conflicto continúa profundizándose. Desde fines de abril las medidas de fuerza fueron creciendo en intensidad. Primero se realizaron asambleas y retenciones parciales de servicios. Luego llegaron los paros de media jornada, más tarde dos días consecutivos de paro total y finalmente las 72 horas de huelga cumplidas esta semana.

El gremio sostiene que durante ese período no existieron convocatorias formales para negociar una salida: “No hubo ningún acercamiento. Sólo amenazas”, denunció Barberán, quien aseguró que existen registros y testimonios que serán incorporados a actuaciones judiciales.

Desde el Ejecutivo, en cambio, se insiste en que la voluntad de diálogo permanece vigente y que la administración municipal ha cumplido con sus compromisos salariales.

Un conflicto abierto

Por ahora, ninguna de las partes muestra señales concretas de acercamiento. Mientras el Ejecutivo sostiene que realizó esfuerzos para sostener el poder adquisitivo de los salarios en un contexto económico complejo, la AOEM afirma que existe un deterioro acumulado de los ingresos y una larga lista de problemas laborales sin resolver.

Con el paro de 72 horas ya consumado y una causa judicial en marcha, el conflicto municipal atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. La resolución, coinciden ambos sectores, debería llegar a través del diálogo. La diferencia radica en que cada parte acusa a la otra de haberlo interrumpido. Entretanto, la tensión continúa creciendo y la posibilidad de un acuerdo sigue apareciendo lejana.