El gobierno nacional anunció este martes que alcanzó un acuerdo por 20 millones de dosis de vacunas contra el Covid-19 con el laboratorio Pfizer, que llegarán a país este año. Pero lejos de alegrarse con la noticia, varios usuarios de las redes sociales afirmaron que el desarrollo de “todas las vacunas se apresuró y tomó solo seis meses”.
Esto es, desde luego, falso. Si bien tanto la velocidad como la escala del lanzamiento de las vacunas contra el Covid-19 aceleraron el ritmo para responder a la crisis, no hay nada que sugiera que se apresuró. Tradicionalmente, el proceso de desarrollo de la vacuna puede durar unos 10 años. Pero para responder a la emergencia de salud pública del COVID-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presionó por un proceso más rápido. La OMS dijo que las empresas podrían tomar varias medidas para reducir los plazos de desarrollo. Estos incluían planes para «movilizar más personal para analizar los resultados de los estudios más rápidamente», y «combinar las fases de los ensayos clínicos o realizar estudios en paralelo cuando sea seguro hacerlo».
Para permitir el uso de la vacuna se implementó el procedimiento de Listado de Uso de Emergencia (EUL, por sus siglas en inglés) de la OMS. En caso de una pandemia, los productos que podrían mejorar la vida de las personas en todo el mundo podrían verse bloqueados, por lo que se creó el EUL como respuesta. Una vacuna se pasa bajo el proceso de EUL / Precalificación (PQ) y luego se envía para producción después de la aprobación de la OMS. PQ es un proceso de evaluación que garantiza calidad, seguridad y eficacia.
En marzo de 2020, Pfizer realizó una evaluación preliminar de varios medicamentos antivirales que se habían utilizado anteriormente para combatir el Covid-19. El 18 de noviembre de 2020, Pfizer anunció que la vacuna BNT162b2 tiene una efectividad del 95%. Y 28 días después elaboró la primera dosis. La compañía anunció que enviaría esta evidencia a la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) para la Autorización de Uso de Emergencia (EUA). Es decir, la vacuna estuvo en prueba durante al menos nueve meses.
Todas las vacunas para el Covid-19 se han evaluado rigurosamente y han seguido todos los procesos de prueba en varias etapas. No es cierto que el proceso haya sido apresurado, ni que se haya llevado a cabo en seis meses.









