El tratamiento de la norma reflejó la polarización del recinto, aunque cerró con un pacto de acompañamiento general tras la aceptación de las enmiendas.
El oficialismo: «Buscamos dar previsibilidad»
El diputado tucumano Gerardo Huesen (LLA), miembro informante del dictamen de mayoría, celebró los consensos alcanzados y cuestionó el uso político de la temática:
«Las personas con discapacidad no son una bandera partidaria, una foto para redes sociales ni un eslogan. Recibimos un sistema con enormes problemas estructurales y este dictamen incorpora algo que estuvo ausente por mucho tiempo: previsibilidad. Y eso también es libertad.»
En la misma línea, su compañera de bancada, Giselle Catelnuovo, destacó la oportunidad de construir «una verdadera política de Estado que no deba revalidarse cada diciembre».
La oposición dialoguista y el límite opositor
El punto de quiebre de la sesión lo protagonizó el diputado misionero Oscar Herrera Ahuad (Argentina Federal), quien condicionó el apoyo de su espacio a la incorporación de cambios redactados junto a las organizaciones sociales. Ante la advertencia de no acompañar la ley si no se aceptaban las observaciones, Huesen confirmó la aceptación total de las modificaciones.
Por su parte, el diputado Juan Marino atribuyó el avance normativo a la «extraordinaria lucha del colectivo de personas con discapacidad» y advirtió que el dictamen corregido frena intenciones del Ejecutivo de recortar coberturas en el presupuesto.
A su turno, Victoria Tolosa Paz (Unión por la Patria) enfatizó la importancia de frenar bajas intempestivas de beneficios:
«Bajar una pensión es un hecho administrativo, pero para una persona con discapacidad es una cuestión de vida o muerte. Modificamos el texto para evitar que llegue enero y el Presidente intente quitar el crédito de esta ley.»










