La foto del día

Durante el período comunista en Rumania, el Dacia 1300, una copia del Renault 12, era casi el único auto que se podía comprar. Hasta 1989 más del 90% de los coches que circulaban por las carreteras de Rumania eran Dacias. En 1990 la francesa Renault compró la fábrica de Mioveni, al sur del país, y a los despidos masivos que se sucedieron le siguió la aparición de nuevos modelos que hoy se exportan a 44 países. Desde 2004, la histórica fábrica se ha modernizado y aumentado su producción hasta representar el 4% del PBI de Rumania. Veinte años después de la caída del comunismo, el vehículo sigue presente en las calles y rutas, aunque ahora se transformó en el auto de los pobres. El fotógrafo Horatio Sava, cuyos padres tuvieron siempre un Dacia, intentó revivir los recuerdos de una época en la que “al menos en cuanto a autos, todo el mundo era igual”. Sus imágenes son una muestra de respeto y simpatía por esos autos y sus orgullosos dueños.