A 10 metros de profundidad, 93 obras de arte de hasta 13 toneladas, diseñadas para atraer la vida marina, decoran el fondo del Mediterráneo en proximidades de la isla de Chipre. Las esculturas con formas de árboles y curiosos personajes construidos con materiales inertes de PH neutro, constituyen una nueva instalación -la cuarta-, creada por el artista francés Jason deCaires Taylor. El “bosque” submarino con fines ecológicos suplantará a la naturaleza, seriamente mermada en los últimos 20 años, y proporcionará refugio y alimento a diversas criaturas. La instalación se encuentra en un área protegida y es parte de un movimiento artístico ecológico en el que las obras interactúan con su entorno de una manera impredecible. Con el tiempo, se espera que el trabajo de la naturaleza cubra el trabajo del artista y regenere la biodiversidad.









