La foto del día

Una selfie en altura sobre arrozales, lagos volcánicos o la vegetación feraz salpicada de cocoteros, es un clásico de todos los viajeros que pasan por la Isla Bali. Sus columpios de vértigo siguen atrayendo a los turistas varados en un pequeño peñón montañoso de 4 millones de habitantes, rodeado por 13.000 ínsulas, que sufre el azote de la pandemia de covid-19. Sus hospitales se han quedado sin oxígeno y la variante Delta no ha mostrado signos de desaceleración. Pero imposible volver de Indonesia sin una imagen de recuerdo.