Imputaron a los presidentes de River y Vélez

Además fue allanado el estadio José Amalfitani.

Los presidentes de River, Rodolfo D’Onofrio, y de Vélez, Sergio Rapisarda, quedaron formalmente imputados por el exceso de público en los partidos de fútbol del último fin de semana por delitos que contemplan penas de prisión de hasta dos años.
D’Onofrio y Rapisarda fueron responsabilizados como máximas autoridades de la Comisión Directiva de cada uno de sus clubes, pero el avance de la investigación podría extender las acusaciones a otros integrantes de ambas conducciones, especialmente a quienes tenían responsabilidad directa en la organización de los partidos que sus equipos disputaron en calidad de locales.
Así lo confirmó el fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Bautista Mahiques, tras los allanamientos al estadio Monumental dispuestos en la víspera por la fiscal a cargo de eventos deportivos del Ministerio Público Fiscal porteño, Celsa Ramírez.
La fiscalía a cargo de Ramírez había imputado a las comisiones directivas de ambos clubes por haber permitido que ingresaran a los respectivos estadios más concurrentes que los que habían sido autorizados mediante una disposición especial del gobierno que permitió el regreso de los simpatizantes a las canchas.
En ese marco, ayer la Policía de la Ciudad se acercó al estadio José Amalfitani para recabar información y detectar si el encuentro ante Independiente contó con la presencia de más espectadores de lo acordado.
El Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad fue el encargado de asistir al estadio del Fortín con una orden de registro para determinar si hubo incumplimiento del aforo.