Diego Wetzel era un joven que trabajaba en la remisería más antigua de la ciudad. El 20 de abril de 2013 salió de su trabajo, pero nunca llegó su casa. En el camino fue asesinado por dos de delincuentes en calle 12 del Oeste norte, casi Bv. 12 de Octubre, del barrio Malvinas Argentinas.

Profesora – Periodista
Tenía 25 años cuando, de regreso a su casa poco antes del amanecer de ese sábado, Diego Wetzel fue asesinado por un par de delincuentes con antecedentes que, por esas cosas del destino, lo encontraron indefenso y le dispararon dos tiros a quemarropa.
Esto ocurrió porque el joven operador de Servimás terminó su turno y le pidió a su compañero Jorge Burgos, chofer del rodado, que se desviara por cuestiones personales hacia la dirección donde encontró fatalmente la muerte. En el camino encontraron a dos chicas que vivían en la zona de barrio Hipódromo y se ofreció a llevarlas. Los cuatro tomaron por el 12 de Octubre antes de llevarlas a su casa.
Al llegar al lugar, Diego se internó en la 12 del oeste norte y se dirigió a una vivienda cercana. El chofer del rodado con las jóvenes en el asiento trasero, esperaba alertas porque la zona era bastante insegura. En eso vio venir a dos sujetos, cuyas intenciones eran palpables y sin vacilar dio marcha atrás para escapar. Acertó en ese momento a regresar el joven pasajero, el cual fue interceptado bruscamente por ambos sujetos, quienes, viendo que se les escapaba la presa anterior, se volvieron contra él.
Diego forcejeó con ellos y recibió dos disparos que lo derribaron, circunstancia en la que el menor de los atacantes aprovechó para quitarle todas sus pertenencias mientras la víctima agonizaba. Segundos después los atacantes huyeron del lugar al tiempo que el chofer del remís daba el alerta acerca de lo ocurrido. Según trascendidos, quien le habría descerrajado los dos disparos a quemarropa, habría sido el menor.
Realizadas las investigaciones correspondientes y tras el pedido de justicia en diversas marchas realizadas por parte de sus familiares, compañeros de trabajo, vecinos y todos aquellos que se solidarizaron ante el tremendo hecho, se logró dar con los autores del hecho.
Así cayeron Juan Martín Melgar, quien tenía antecedentes por un homicidio cometido en 2001, y el menor que era conocido por sus correrías en la zona de los barrios el oeste de la ciudad.
Esa misma mañana, previamente, Melgar y otro joven identificado como Lucas Exequiel Martínez, habían perpetrado otros dos hechos delictivos en los que habían robado un celular y una motocicleta.
Agresión en una marcha
Un hecho inadmisible se produjo en una de las marchas en la que una jueza de la Cámara del Crimen, María Cristina Calveyra, se encontró de improviso con los manifestantes, uno de los cuales, el padre de la víctima, Alfredo Wetzel, le propinó un golpe que la derribó, por lo que fue llevado posteriormente ante el tribunal donde le pidió perdón.
Recuerdo en esa audiencia la misericordiosa generosidad de la magistrada, quien lo perdonó reconociendo que su condición de cristiana la llevaba a ello.
Esta agresión no pasó desapercibida y recibió la unánime condena de la comunidad, por tratarse en primer lugar de una mujer indefensa entre una multitud exaltada; y en segundo lugar por ser una funcionaria judicial cuya investidura merece respeto.
Cambio de calificación y condena
El mayor de edad autor responsable del crimen, junto con un menor de 16 años eludieron la prisión perpetua al acordar en juicio de trámite abreviado, lo que determinó una pena de 22 años de prisión para Melgar, de 28 año de edad. En tanto que al menor le dictaron la responsabilidad en los hechos y se difirió su condena para cuando cumpliera los 18 años, mientras permanecería en un instituto de menores.
El 17 de agosto de 2013 se celebró la audiencia de juicio abreviado. Al aceptar reconocer su responsabilidad, los imputados negociaron un cambio de calificación que pasó de Homicidio calificado a Homicidio en Ocasión de robo.
En la misma audiencia, también fue condenado a 4o años de prisión por los robos previos al asesinato, perpetrados por Melgar y Lucas Exequiel Martínez.

Cuatro meses de tensión
El crimen de Diego Wetzel produjo un profundo dolor en la ciudad, donde se realizaron movilizaciones en reclamo de seguridad y justicia a las autoridades.
En medio de las tensiónes y la presión social, el abogado querellante, Marcos Rodríguez Allende, otras el juicio abreviado destacó que con la familia de la víctima “pudimos probamos con suma rapidez, en menos de cuatro meses, todos los ilícitos que cometió Melgar. De alguna manera se pacificó a la ciudadanía de Concepción del Uruguay por la celeridad de la investigación y se llegó a una condena realmente alta”, dijo el letrado.










