España, Francia, Italia y otros países enfrentan temperaturas récord superiores a los 40 °C. Las autoridades reportan víctimas fatales, interrupciones en servicios y mantienen alertas sanitarias.
Europa sufre una de las olas de calor más intensas de los últimos años. Una masa de aire caliente procedente del norte de África, combinada con un sistema de altas presiones conocido como «bloqueo Omega», mantiene temperaturas excepcionalmente elevadas en gran parte del continente.
España, Francia, Portugal e Italia registran máximas superiores a los 40 °C, mientras que países del norte europeo también experimentan valores inusuales para esta época del año. En España, los días 22 y 23 de junio fueron los más calurosos para ese mes desde que comenzaron los registros en 1950.
Las altas temperaturas ya provocaron víctimas fatales y mantienen bajo alerta sanitaria a numerosos países. En Francia, donde 58 departamentos permanecen en alerta roja, las autoridades confirmaron las primeras muertes asociadas al calor extremo. Además, unas 68.000 viviendas quedaron sin suministro eléctrico debido a fallas provocadas por las elevadas temperaturas.
El calor también afecta la vida cotidiana. Varias líneas ferroviarias redujeron su velocidad o suspendieron servicios, escuelas cerraron de manera preventiva y hospitales registran un aumento de pacientes por golpes de calor y deshidratación. En Italia, el Gobierno decretó la alerta máxima en varias ciudades y restringió las tareas laborales al aire libre durante las horas de mayor temperatura.Los especialistas coinciden en que estos episodios son cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático. Advierten que el aumento de la temperatura global favorece olas de calor más prolongadas, intensas y recurrentes, un escenario que vuelve a poner a prueba la infraestructura y los sistemas sanitarios europeos.










