El arte de comer

David Bueno

La comida es una necesidad básica que, además, hemos convertido en un pilar de la cultura. Sin embargo, hay lugares y situaciones en que la alimentación se convierte en una preocupación, porque la comida escasea o es tan poca variada que no es suficientemente nutritiva. Sin embargo, los que hemos nacido en sociedades occidentalizadas a partir de la segunda mitad del siglo XX, aunque disponemos de una cantidad y variedad de alimentos mayor que nunca en la historia, a menudo también tenemos la sensación de que es un problema para nosotros. Por un lado, por exceso de comida, que nos lleva hacia el sobrepeso o la obesidad, o por comer demasiado poco, como sucede en las personas afectadas de anorexia. Por otro lado, de vez en cuando también nos cuesta digerir el exceso de información en torno a los efectos sobre la salud de alimentos concretos, de cómo se procesan o de determinadas dietas. Comer, o mejor dicho qué comemos, tiene una importancia primordial para mantener nuestro cuerpo en buen estado de salud física y psicológica. Para aportar una algo más de claridad en torno de la alimentación y la comida, esta semana les presento un libro reciente que aborda esta temática desde un punto de vista científico. “Exploraciones por el planeta Comida”, de Pere Puigdoménech, obra ganadora del Premio Europeo de Divulgación Científica. En este libro, su autor, que entre otros méritos muy destacables ha sido director del Centro de Investigación en Agrigenómica de Barcelona, aborda el pasado, el presente y el futuro de esta necesidad básica. Aparte de exponer muchos datos y curiosidades, por ejemplo que la mayor parte de alimentos actuales los tenemos gracias a una serie de decisiones que tomaron nuestros antepasados hace unos 10.000 años, o por qué asociamos nuestras comidas preferidas con recuerdos de niñez. También nos habla de los retos, las tensiones y las paradojas de la alimentación: la abundancia frente a la malnutrición; la dieta vegetal frente al animal; la seguridad alimentaria; la conciencia creciente por los efectos sobre la salud y el clima; los alimentos modificados genéticamente y un largo etcétera de otras cuestiones primordiales, no sólo para el presente sino también, y muy especialmente, de cara al futuro. Cómo se podrá hacer frente al reto de alimentar a una población cada vez más numerosa y exigente a la vez que se ¿respeta el medio ambiente?