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sábado, octubre 31, 2026

Ébola en el Congo: más de 5.000 muertos y 10.351 contagios confirmados

El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) continúa agravándose y ya provocó 5.026 muertes sobre un total de 10.351 casos confirmados. La propagación del virus hacia nuevas provincias mantiene en alerta a las autoridades sanitarias, que advierten sobre las dificultades para controlar las cadenas de transmisión.

De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) congoleño, elaborado con datos hasta el 29 de octubre, la epidemia presenta una tasa de letalidad del 48,6%, lo que significa que casi la mitad de las personas diagnosticadas perdió la vida.




La emergencia sanitaria, declarada el pasado 15 de mayo en el este del país, representa un importante desafío para el sistema de salud, tanto por la velocidad de propagación como por las dificultades para contener los contagios en las comunidades afectadas.

Más de 2.700 personas lograron recuperarse

Pese al elevado número de víctimas fatales, el balance sanitario también registra 2.788 pacientes que consiguieron recuperarse tras recibir atención médica especializada.

En tanto, otros 1.101 pacientes permanecen hospitalizados y bajo aislamiento, con seguimiento permanente para reducir el riesgo de nuevos contagios.

Uno de los principales obstáculos para frenar la epidemia es el seguimiento de las personas que tuvieron contacto con pacientes infectados. Según el INSP, actualmente se logra monitorear al 84,5% de los contactos identificados.

Sin embargo, las autoridades sanitarias advierten que la proporción restante representa un riesgo para la expansión del virus, especialmente en zonas urbanas y rurales donde resulta más difícil sostener los controles.

Dificultades para contener la transmisión

El Instituto Nacional de Salud Pública remarcó la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y respuesta ante el avance de la enfermedad. Entre las prioridades mencionó la detección temprana de nuevos casos, el rastreo de contactos y la realización de entierros dignos y seguros.

La preocupación también se sustenta en datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, que indican que alrededor del 80% de los nuevos contagios corresponde a personas que no estaban incluidas en las cadenas de contactos bajo seguimiento.

Este escenario evidencia las dificultades para identificar todos los focos de transmisión y refuerza la necesidad de intensificar las medidas sanitarias para evitar que la epidemia continúe extendiéndose por el territorio congoleño.