Copyright

Por Ariel Vercelli

La gestión de propiedad intelectual en cualquier institución de tamaño medio, como son nuestras universidades es fundamental, pero se torna imposible sin el armado y la continuidad de los equipos de trabajo, al menos con 5 años de continuidad para poder observar, estimar y analizar resultados.
En septiembre de 2021 realizamos la primera reunión del Programa de Fortalecimiento de las Capacidades de Gestión de la Propiedad Intelectual y Transferencia, en la Universidad Nacional de Mar del Plata. El programa depende de la Secretaría de Transferencia y Vinculación Tecnológica y tiene entre sus objetivos dotar a las universidades de un sistema de gestión y generación de conocimiento sobre la protección de los resultados de investigación y su mejor aprovechamiento socio-económico.
Uno de los sesgos que se advierten en la normativa de propiedad intelectual, está relacionado con un sistema de gestión que se orienta más a las patentes y no tanto a otras expresiones de los derechos intelectuales como derecho de autor, conocimientos tradicionales. Esto puede inhibir que las políticas alcancen una población de docentes e investigadores con abundante producción de valor intelectual en ciencias sociales y humanidades. Sobre este punto, es notable la asimetría que existe entre los instrumentos de gestión “industrialista”, monetarios y los instrumentos orientados a los usos sociales de la producción intelectual. Pero una mejora en estos puntos no depende tanto de reformas legislativas, sino del diseño de los instrumentos propios de las universidades. Al respecto, cabe recordar que algunos de los sucesos más trascendentes en la historia del copyright tienen que ver más con interpretaciones legales y diseño de instrumentos que con reformas legislativas.
La pandemia volvió a posicionar la gestión de la propiedad intelectual en el centro de las urgencias. Emergen a nivel internacional iniciativas que invitan a repensar aspectos centrales de la propiedad intelectual sobre todo tipo de artefactos. ¿Es posible liberar una patente al igual que se lo hace con una obra intelectual? ¿Qué posición debería tomar las universidades nacionales con su producción intelectual? ¿Qué políticas públicas deben desarrollarse a nivel de ministerios o de agencias nacionales? ¿Qué conviene: competir, colaborar, copiar, generar capacidades nacionales?