Investigadores y trabajadores de organismos científicos de todo el país se movilizarán este miércoles para reclamar por el fuerte deterioro presupuestario, la pérdida de puestos de trabajo y la falta de financiamiento que atraviesa al sector. La convocatoria, bajo el lema “Me pongo la camiseta”, tendrá como punto central el Obelisco porteño, desde las 16.
La comunidad científica busca visibilizar una crisis que, según distintos relevamientos, se profundizó desde diciembre de 2023. Entre los principales reclamos aparecen la reducción de recursos, la caída salarial, la falta de convocatorias para proyectos de investigación y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento de la Ciencia, sancionada hace casi 300 días.
La protesta reunirá a investigadores y trabajadores del Conicet y de organismos como el INTA, INTI, la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Servicio Meteorológico Nacional, además de integrantes de la comunidad universitaria.
La consigna elegida retoma el clima generado por el Mundial: quienes participen son convocados a vestir la camiseta de la Selección argentina como símbolo de respaldo a quienes desarrollan investigación y conocimiento en el país.
Caída del empleo y del financiamiento
De acuerdo con un informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación, desde la asunción de Javier Milei se perdieron alrededor de 6.400 puestos de trabajo en el sector científico y tecnológico.
El financiamiento, en tanto, acumula una caída cercana al 51% desde fines de 2023, mientras que para 2026 se proyecta una inversión equivalente al 0,14% del PBI, uno de los niveles más bajos de las últimas décadas.
Los investigadores advierten que la falta de recursos no solo afecta los salarios y el empleo, sino también la continuidad de proyectos, el funcionamiento de laboratorios y la capacidad de los organismos públicos para desarrollar investigaciones y prestar servicios especializados.
En algunos casos, los centros de investigación que continúan funcionando dependen de convenios previamente establecidos con universidades, laboratorios e instituciones del exterior para sostener parte de sus actividades.
Reclamo por las becas posdoctorales
Uno de los puntos centrales de la protesta es la situación de los investigadores jóvenes. El Conicet decidió no renovar las becas posdoctorales de 379 científicos, una medida que generó preocupación por el riesgo de profundizar la salida de profesionales altamente capacitados.
Investigadores del organismo consideran que esta etapa resulta clave para consolidar carreras científicas, generar vínculos internacionales y transferir conocimientos hacia el sector productivo y la sociedad.
En el Congreso, legisladores de distintos bloques impulsaron además un proyecto para extender las becas vencidas el 31 de julio y garantizar la cobertura de salud de los investigadores afectados.
A esta situación se sumaron 60 despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica, además de la suspensión o discontinuidad de proyectos considerados estratégicos para el desarrollo tecnológico nacional, entre ellos el reactor CAREM.
Una crisis que alcanza a todo el sistema
Los trabajadores también cuestionan el impacto de las políticas oficiales sobre organismos con décadas de trayectoria. En el caso del INTI, advierten sobre una reducción de actividades y servicios que históricamente fueron desarrollados por el Estado y que, según denuncian, progresivamente comenzaron a ser ofrecidos por empresas privadas.
La comunidad científica sostiene que el deterioro presupuestario, la pérdida de puestos de trabajo y la discontinuidad de programas generan un riesgo que trasciende al sector: la fuga de investigadores y la pérdida de capacidades científicas construidas durante décadas.
Con la movilización de este miércoles, científicos, docentes, estudiantes y trabajadores de organismos tecnológicos buscarán poner en el centro del debate el futuro del sistema científico argentino y reclamar al Gobierno que garantice los recursos establecidos por ley.










