Los jefes de Juntos por el Cambio dieron una nueva señal de apoyo al acuerdo con el FMI, pero exigieron que no incluya un aumento de impuestos. La coalición opositora rechazó la opción del default, pero condicionó su apoyo al acuerdo con el FMI. El requisito planteado es que el proyecto no habilite la suba de impuestos. Especialmente, ante un FMI que exige que se cumplan las metas fiscales por cualquier vía, incluida la del el aumento en la recaudación impositiva.
No obstante, acordaron no adelantarse y esperar a que el Gobierno mande el texto al Congreso. Fue una forma de dilatar las diferencias que existen dentro del frente. Para disimular esos choques, la negociación con el FMI ocupó apenas media hora del encuentro realizado en un salón de eventos en Olivos. La cita completa duró más de cinco horas.
El resto del tiempo lo ocuparon en instaurar, o intentarlo al menos, un manual de convivencia para resolver en paz los choques de ambiciones internas. El objetivo de los cambiemitas es institucionalizar la alianza. En adelante se organizarán nuevas mesas de conducción en JxC. Se incluirán instancias de encuentros federales, provinciales, de coordinación legislativa y programática, con los representantes de las fundaciones asociadas al PRO, la UCR y la Coalición Cívica.
Desde las 13, en Olivos estuvieron Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, el gobernador radical Gerardo Morales, el líbero Miguel Ángel Pichetto, más los referentes parlamentarios y la conducción de la Coalición Cívica. Mauricio Macri puso en pausa sus vacaciones para asistir. El expresidente hacía base desde diciembre en el country Cumelén, en Villa La Angostura.
Pasadas las 18 de la tarde, los voceros de la reunión fueron los cuatro presidentes de los partidos que integran Juntos por el Cambio: Patricia Bullrich (PRO), Miguel Pichetto (Peronismo Republicano), Gerardo Morales (UCR) y Maximiliano Ferraro (CC).
«Hemos ratificado que vemos como positivo el principio de entendimiento que el Gobierno ha iniciado con el Fondo Monetario. Sostenemos el no al default. La Argentina tiene que honrar las deudas», afirmó Pichetto.









