Brasil define su futuro entre Lula y Flávio Bolsonaro en un balotaje voto a voto

El presidente busca la reelección frente al senador e hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, en una disputa que llega a este domingo con un empate técnico. La última encuesta de Datafolha les asigna el 50% de los votos válidos a cada uno, en una elección marcada por la polarización política.

Brasil volverá a las urnas hoy para elegir a su próximo presidente en una segunda vuelta que promete un desenlace ajustado. El actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro llegan a la instancia decisiva prácticamente igualados en las encuestas, después de una campaña atravesada por la polarización y la movilización de sus respectivos electorados.

El último sondeo de Datafolha, difundido el pasado jueves, asignó a ambos candidatos el 50% de los votos válidos. La medición, realizada entre el 20 y el 22 de octubre sobre 2.520 electores, tiene un margen de error de dos puntos porcentuales. En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había obtenido el 47,03% de los votos válidos, frente al 45,16% de Lula.



El resultado del domingo definirá entre la continuidad del proyecto político del Partido de los Trabajadores (PT), encabezado por Lula, de 80 años, y la posibilidad de un regreso de la derecha vinculada al bolsonarismo, esta vez representada por Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

Una definición abierta

Tras quedar por detrás en la primera vuelta, Lula logró acortar la distancia durante la campaña hacia el balotaje. Las últimas mediciones reflejan una disputa sin un favorito claro, en la que cada voto puede resultar determinante.

La atención también está puesta en los electores que no participaron de la primera vuelta y en quienes todavía no definieron su elección. La abstención había alcanzado el 21,08% del padrón el 4 de octubre, con más de 33 millones de personas que no concurrieron a votar. La capacidad de ambos espacios para movilizar a esos sectores será uno de los factores a seguir durante la jornada electoral.

La campaña estuvo marcada, además, por fuertes cruces entre los candidatos, cuestionamientos personales y debates sobre la situación económica, la seguridad y el rumbo político del país. El último debate televisivo, realizado el viernes, constituyó una de las instancias finales para intentar convencer a los votantes antes de la veda electoral.

Una elección con impacto regional

La definición brasileña trasciende sus fronteras. Por su peso económico y político, Brasil ocupa un lugar central en América Latina, y el resultado tendrá consecuencias sobre sus relaciones internacionales y el vínculo con los gobiernos de la región.

La elección también pondrá a prueba la capacidad de los dos principales espacios políticos para sostener sus bases electorales en un escenario de marcada división. Lula aspira a continuar en el Palacio del Planalto, mientras que Flávio Bolsonaro busca capitalizar el resultado de la primera vuelta y el respaldo del electorado conservador.

Con las encuestas dentro del margen de error y una diferencia que se redujo en los últimos días, Brasil afrontará este domingo una jornada decisiva. Las urnas determinarán quién conducirá el país durante el próximo mandato, en una contienda cuyo resultado permanece abierto hasta el recuento de los votos.