El exsargento reconoció su responsabilidad en el ataque contra su exesposa, ocurrido en 2025. La Justicia homologó un juicio abreviado y la pena quedó firme luego de que el condenado renunciara a los plazos de apelación.
La Justicia condenó a diez años de prisión efectiva al expolicía Mariano Corvalán por el intento de femicidio de su exesposa, ocurrido en 2025. La pena fue establecida mediante un juicio abreviado que quedó homologado este viernes al mediodía.
La audiencia estuvo a cargo del juez Tobías Podestá y contó con la participación de la Fiscalía, representada por Jorge Gutiérrez; la querella, encabezada por Pablo Di Lollo; y la defensa oficial, ejercida por Pablo Ledesma.
Corvalán admitió su responsabilidad penal por el hecho y aceptó la pena acordada. Además, renunció a los plazos de apelación, por lo que la condena adquirió carácter firme.
Un cambio en la estrategia judicial
El condenado debía afrontar próximamente un juicio por jurados, previsto para los días 20 y 21 de septiembre. En esa instancia, la acusación contemplaba una calificación legal cuya pena mínima podía alcanzar los 14 años de prisión.
Sin embargo, la estrategia de la defensa cambió luego de que la Justicia rechazara un pedido de prisión domiciliaria presentado por su anterior abogado, basado en presuntos problemas de salud mental.
Tras apartarse de esa representación, Corvalán pasó a contar con la asistencia del defensor oficial Pablo Ledesma, quien planteó la posibilidad de resolver el caso mediante un juicio abreviado.
El imputado aceptó la propuesta, reconoció su responsabilidad y acordó una pena de diez años de prisión efectiva, además de desistir de los plazos previstos para recurrir la sentencia.
El ataque
El hecho ocurrió en agosto de 2025, en el domicilio familiar que Corvalán compartía con su entonces pareja y la hija de ambos.
De acuerdo con la acusación, el expolicía atacó a su exesposa con su arma reglamentaria y le efectuó un disparo. Posteriormente, intentó quitarse la vida.
La causa fue encuadrada como intento de femicidio agravado por el vínculo, por mediar violencia de género y por la utilización del arma reglamentaria.
Tras la homologación del acuerdo, Corvalán continuará detenido en la Unidad Penal N.º 9. La víctima, en tanto, continúa con un proceso de rehabilitación a raíz de las graves secuelas provocadas por el ataque.










