Urribarri, Báez y Aguilera ingresaron a la Unidad Penal N° 1

El exgobernador, el exministro Pedro Báez y Juan Pablo Aguilera pasaron la noche en la Alcaidía de Paraná y este sábado fueron trasladados a la cárcel de la capital entrerriana. Deberán atravesar una revisión médica antes de definirse el sector donde cumplirán sus penas.

El exgobernador de Entre Ríos Sergio Daniel Urribarri, el exministro de Cultura y Comunicación Pedro Ángel Báez y Juan Pablo Aguilera, cuñado del exmandatario, ingresaron este sábado a la Unidad Penal N° 1 de Paraná, luego de pasar la noche en la Alcaidía de Tribunales.

Los tres fueron trasladados durante la mañana y quedaron inicialmente en el sector de Admisión del establecimiento penitenciario, donde deberán ser sometidos a los controles médicos correspondientes antes de determinar su lugar de alojamiento definitivo.



Una de las alternativas que se analiza es su traslado al denominado Pabellón de Seguridad, donde se encuentran alojadas personas condenadas provenientes de fuerzas de seguridad y fuerzas armadas. También se evalúa la posibilidad de ubicarlos en celdas especiales o disponer su traslado a otra unidad penitenciaria.

Pedido para trasladar a Urribarri

En las últimas horas, el abogado de Urribarri, Leopoldo Cappa, solicitó a la jueza de Ejecución Penal, Cecilia Bértora, que el exgobernador sea trasladado a la Unidad Penal de Gualeguaychú.

La defensa argumentó razones vinculadas con la seguridad de su representado y sostuvo que en Paraná no estarían dadas las condiciones para garantizarla. La posibilidad también fue considerada para Báez y Aguilera, cuyos familiares residen en distintos puntos de la provincia.

La decisión quedará en manos de la Justicia de Ejecución Penal, que deberá analizar los planteos presentados por las defensas y definir las condiciones en las que los tres condenados cumplirán sus respectivas penas.

Una noche en la Alcaidía

Báez fue el primero en llegar a la Alcaidía de Paraná, alrededor de las 21.40 del viernes, trasladado en un vehículo penitenciario.

Posteriormente llegó Aguilera, luego de ser notificado en la Jefatura Departamental de San Salvador, mientras que Urribarri fue trasladado desde Concordia durante la madrugada.

Antes del ingreso de los tres condenados, otros detenidos que se encontraban alojados en la Alcaidía fueron derivados a la Comisaría Quinta de Paraná, de manera de mantener separado al grupo durante su permanencia en el lugar.

Condenas firmes

El traslado se produjo luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazara el jueves 3 de septiembre los recursos extraordinarios presentados por Urribarri, Báez y Aguilera, dejando firmes las condenas dictadas por la Justicia entrerriana en el marco de la denominada Megacausa por delitos de corrupción.

La resolución del máximo tribunal también alcanzó a Gerardo Caruso, Corina Cargnel, Emiliano Giacopuzzi y Luciana Almada, con lo que quedaron firmes las condenas correspondientes al proceso.

A partir de esa decisión, el Ministerio Público Fiscal había solicitado la detención inmediata de Urribarri, Báez y Aguilera, argumentando la existencia de un posible riesgo de fuga.

Urribarri fue condenado en abril de 2022 a ocho años de prisión, mientras que Báez y Aguilera recibieron penas de seis años y seis meses de cárcel cada uno.

Las defensas habían pedido prisión domiciliaria

Antes de que se concretaran los traslados, las defensas habían solicitado que las penas fueran cumplidas bajo la modalidad de prisión domiciliaria.

En el caso de Urribarri, sus abogados plantearon que el exgobernador permaneció siempre a disposición de la Justicia y solicitaron una morigeración de la ejecución de la pena.

Por su parte, los defensores de Báez argumentaron razones vinculadas con su estado de salud y solicitaron también la prisión domiciliaria. Como alternativa, plantearon la posibilidad de establecer un régimen de semidetención.

La jueza de Ejecución Penal deberá resolver estos planteos y determinar las condiciones definitivas de cumplimiento de las condenas.

Mientras tanto, los tres permanecerán en la Unidad Penal N° 1 durante el proceso de admisión y evaluación médica, a la espera de que se defina su destino penitenciario.