Procesaron a cuatro exintegrantes del Ejército por crímenes de lesa humanidad cometidos en Concordia

La medida fue dictada el jueves por la jueza federal Analía Ramponi. Los cuatro acusados son exintegrantes del Regimiento de Tiradores Blindados 6 “Blandengues” y están señalados por secuestros, torturas, vejaciones y abusos sexuales contra ciudadanos uruguayos. También fueron procesados por la privación ilegal de la libertad, torturas y encubrimiento del homicidio del conscripto Jorge Emilio Papetti, quien continúa desaparecido.

La titular del Juzgado Federal N° 1 de Concepción del Uruguay, Analía Ramponi, procesó a cuatro exintegrantes del Ejército argentino por distintos delitos de lesa humanidad cometidos en Concordia y otras localidades de la provincia durante la última dictadura cívico-militar.



La resolución alcanzó al teniente primero Jorge Enrique Echeverría, de 77 años, señalado como oficial de inteligencia; al capitán Horacio Alberto Goris, de 81; al teniente primero Juan Ignacio Alemán, de 78, quien se desempeñaba como oficial de inteligencia del Regimiento de Caballería de Tanques 6 de Concordia durante 1977; y al sargento ayudante de caballería Miguel Ángel Galeano, de 75 años, quien habría actuado como auxiliar de Echeverría.

A cada uno de los procesados se le trabó, además, un embargo por 30 millones de pesos.

La decisión fue adoptada en línea con el requerimiento de la fiscal federal de Concepción del Uruguay, Josefina Minatta, en una causa que investiga hechos ocurridos principalmente durante 1977, en el marco del denominado Plan Cóndor.

Una estructura represiva organizada

En su resolución, Ramponi consideró acreditada la existencia de una estructura organizada desde el aparato estatal para perseguir y eliminar a quienes eran considerados una amenaza para la denominada Seguridad Nacional.

La magistrada sostuvo que los cuatro acusados integraron una organización ilícita vinculada con el aparato represivo que funcionaba en la jurisdicción de Concordia y que habría contado con una estructura jerárquica y con la colaboración de agentes de otras jurisdicciones para realizar detenciones y traslados.

Según la investigación, Galeano, Alemán y Echeverría participaron en la privación ilegal de la libertad, los apremios físicos, las vejaciones y las torturas contra los ciudadanos uruguayos María Julia Suárez, Jesús Silverio Suárez Méndez, Eduardo Robatto Guerreiro y Luis Urrutia, detenidos el 3 de julio de 1977.

También se les atribuyó el abuso sexual de María Julia Suárez y la privación ilegal de la libertad de Brenda Levith, Luis Suárez y el hijo de ambos, Joaquín Suárez Levith.

Los cuatro procesados fueron considerados coautores de los hechos investigados.

Detenciones, torturas y traslado a Uruguay

De acuerdo con la reconstrucción realizada durante la investigación, los cuatro ciudadanos uruguayos fueron detenidos el 3 de julio de 1977 y trasladados inicialmente a la Jefatura Departamental de Concordia de la Policía de Entre Ríos.

Posteriormente, habrían sido llevados a dos centros clandestinos de detención que no pudieron ser identificados y finalmente a la Unidad Penal N° 3 de Concordia.

En esos lugares fueron interrogados y sometidos, según la causa, a distintos métodos de tortura, entre ellos “plantones”, “submarino seco”, picana eléctrica y “teléfono”.

Las víctimas permanecieron privadas de su libertad durante más de 20 días. La investigación determinó que posteriormente fueron trasladadas de manera clandestina a Uruguay, donde dos de ellas permanecieron detenidas hasta 1982, mientras que otra recuperó su libertad.

En el traslado desde la Jefatura Departamental de Concordia hacia el primer centro clandestino, además, María Julia Suárez habría sufrido un abuso sexual.

Por su parte, Jesús Silverio Suárez Méndez fue llevado primero a Paraná, donde permaneció detenido durante cinco días, y luego trasladado a otro centro clandestino ubicado en Don Torcuato, provincia de Buenos Aires. Desde allí logró escapar.

La desaparición del conscripto Jorge Papetti

Otro de los hechos por los que fueron procesados los cuatro exmilitares está relacionado con el conscripto Jorge Emilio Papetti, quien cumplía el servicio militar obligatorio en el Regimiento de Tiradores Blindados 6 “Blandengues” de Concordia.

Según la investigación, Papetti fue privado ilegalmente de su libertad el 15 de marzo de 1977, junto con otras dos personas. La versión militar de entonces lo vinculaba con la organización Montoneros y con actividades consideradas “subversivas”.

Los tres detenidos habrían sido sometidos a apremios y torturas en las instalaciones militares.

El 18 de marzo, Papetti fue visto en un grave estado físico. Presentaba el pecho hundido, sangre en la boca, dificultades para mantenerse erguido y una tos permanente, signos que fueron vinculados con los tormentos sufridos.

Al día siguiente, los tres detenidos habrían sido trasladados hasta un sector cercano a “La Tortuga Alegre”, en la zona de Salto Grande, donde las torturas habrían continuado.

Entre el 19 y el 20 de marzo fueron trasladados en el baúl de un automóvil hacia Paraná y alojados en el Escuadrón de Comunicaciones Blindado 2.

Finalmente, el 21 de marzo, Papetti y otro de los detenidos fueron llevados a la Unidad Familiar de la Unidad Penal N° 1 de Paraná, donde, de acuerdo con la investigación, fueron sometidos a nuevos tormentos. Papetti murió como consecuencia de las torturas.

Su cuerpo nunca fue encontrado.

El supuesto montaje para ocultar el homicidio

La investigación también atribuyó a los cuatro procesados maniobras destinadas a encubrir el homicidio del conscripto.

Según la resolución judicial, el 22 de marzo de 1977 se montó un supuesto operativo de fuga sobre la ruta nacional 18, cerca del kilómetro 135, en jurisdicción de Concepción del Uruguay.

La maniobra habría incluido actuaciones administrativas y declaraciones falsas destinadas a instalar la versión de que Papetti había escapado durante un traslado.

Sin embargo, esa hipótesis quedó descartada a partir de elementos incorporados a otra investigación judicial que establecieron que el conscripto ya había sido asesinado en Paraná.

Como parte de las acciones destinadas a ocultar lo ocurrido, también se habrían destruido registros del Regimiento. Entre las pruebas incorporadas al expediente figura un acta de incineración de los libros de novedades de la Guardia de Prevención correspondientes al período comprendido entre 1976 y 1983.

Los hechos y el Plan Cóndor

Para la jueza Ramponi, los hechos investigados se produjeron dentro del esquema represivo que operaba en la jurisdicción de Concordia y que formaba parte de la estructura militar organizada en zonas, subzonas y áreas.

La magistrada señaló que el aparato represivo de Concordia estaba encabezado por Naldo Miguel Dasso, quien se desempeñaba como jefe del Regimiento de Tiradores Blindados 6 “Blandengues”, correspondiente al Área 225, dependiente de la Subzona 22 de la Zona de Defensa 2 del Segundo Cuerpo del Ejército.

La resolución también encuadró los hechos dentro del Plan Cóndor, el mecanismo de coordinación represiva entre las dictaduras del Cono Sur durante la década de 1970.

En ese contexto, las fuerzas de los distintos países intercambiaban información y colaboraban en la persecución, detención y traslado clandestino de personas consideradas opositoras o vinculadas con organizaciones políticas, sindicales o guerrilleras.

Con los procesamientos dictados el jueves, la Justicia Federal avanzó en la investigación de hechos ocurridos hace casi cinco décadas y atribuyó responsabilidades penales a cuatro exintegrantes del Ejército por delitos que, por su naturaleza, fueron considerados crímenes de lesa humanidad.