El proyecto es una de las iniciativas prioritarias del oficialismo, aunque la falta de acuerdos con sectores aliados y gobernadores complica su tratamiento en el Congreso.
La reforma electoral se mantiene entre los principales proyectos que impulsa el Gobierno nacional, aunque por el momento el oficialismo no cuenta con los respaldos suficientes para garantizar su aprobación en el Congreso.
El eje central de la iniciativa es la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una propuesta que genera resistencia entre distintos sectores de la oposición y que representa uno de los puntos más sensibles del proyecto.
El paquete también contempla modificaciones vinculadas con el financiamiento de los partidos políticos y la implementación de Ficha Limpia, entre otros aspectos.
La búsqueda de acuerdos
Desde la Casa Rosada aseguran que el Gobierno mantiene la intención de avanzar con el tratamiento de la reforma antes de fin de año, aunque reconocen que será necesario consolidar acuerdos con los gobernadores que mantienen diálogo con el oficialismo.
Uno de los objetivos planteados por el Ejecutivo es reducir la cantidad de jornadas electorales, disminuir los costos de los comicios y limitar los espacios de publicidad destinados a los partidos políticos.
Sin embargo, la falta de respaldo de algunos de los principales sectores considerados aliados, entre ellos dirigentes del PRO y la UCR, obliga al Gobierno a profundizar las negociaciones políticas antes de intentar llevar el proyecto al recinto.
En ese escenario, dentro del oficialismo consideran que será necesario alcanzar acuerdos electorales con los mandatarios provinciales para garantizar el avance de la iniciativa.
Distintas alternativas para las PASO
Aunque la eliminación de las primarias continúa siendo la principal alternativa que analiza el Ejecutivo, en las negociaciones también aparecen otras posibilidades.
Entre ellas se contempla suspender las PASO o mantener una instancia de elecciones primarias sin carácter obligatorio, opciones que podrían permitir alcanzar consensos más amplios en el Congreso.
El proyecto permanece por ahora en la Cámara de Senadores, mientras la mesa política del Gobierno intenta sumar respaldos. Si bien se mencionó la posibilidad de comenzar a debatirlo en septiembre, algunos sectores consideran que los tiempos legislativos podrían resultar insuficientes.
Un escenario todavía abierto
Dentro del oficialismo también existen posturas más cautelosas respecto de las posibilidades de aprobar una reforma electoral integral. Una de las alternativas que se analiza es que el Gobierno termine resignando el proyecto completo y avance únicamente con la suspensión de las PASO para las elecciones del próximo año.
La Casa Rosada deberá definir su estrategia legislativa en las próximas semanas. Aunque las iniciativas económicas mantienen la prioridad de la agenda oficial, la modificación de las reglas electorales constituye un objetivo político relevante para La Libertad Avanza, de cara a las próximas elecciones y a la intención del presidente Javier Milei de consolidar su proyecto de gobierno.










