La embarcación arribó este lunes luego de una travesía que comenzó el 5 de julio y que incluyó la participación en la tradicional regata internacional de Ilhabela.
Bajo un cielo gris y una persistente lluvia, los tripulantes del Cerostress regresaron este lunes a Concepción del Uruguay, poniendo punto final a una travesía que se extendió durante varias semanas.
El arribo se produjo con algunas demoras debido a las condiciones climáticas adversas, pero finalmente la embarcación pudo completar el recorrido y reencontrarse con familiares y amigos.
La tripulación había partido el 5 de julio con dos grandes objetivos: realizar la travesía entre el Faro de la Stella Maris y el Cristo Redentor de Río de Janeiro y participar de la Regata Internacional de Ilhabela, en Brasil.
Durante su estadía en aguas brasileñas, los navegantes lograron destacados resultados deportivos, cumpliendo con las metas que se habían planteado antes de iniciar la travesía.
Con el regreso a casa, la tripulación puede dar por más que cumplidos los objetivos de una experiencia que combinó navegación, competencia y aventura.
El retorno tuvo además un significado especial por el esperado reencuentro con familiares y amigos, quienes recibieron a los navegantes tras su extensa travesía.










