El viceministro de Economía, José Luís Daza, reconoció que una parte importante de la población todavía no percibe mejoras en su situación cotidiana, aunque aseguró que las condiciones para una recuperación más amplia ya comenzaron a consolidarse. Además, descartó un aumento del gasto público con fines electorales y ratificó que la apuesta oficial sigue centrada en la inversión privada y el crédito.
El Gobierno nacional volvió a defender el rumbo de su programa económico, aunque esta vez con un reconocimiento poco habitual: una parte importante de la sociedad todavía no siente en su vida diaria los resultados del proceso de estabilización que exhibe la administración de Javier Milei. Así lo expresó el viceministro de Economía, José Luis Daza, quien sostuvo que las principales variables macroeconómicas muestran señales de consolidación, pero admitió que esos avances aún no alcanzan de manera plena a los hogares argentinos.
Durante una entrevista con la Televisión Pública, el funcionario explicó que el Ejecutivo considera que la economía atraviesa una etapa de transición, en la que la estabilidad comenzará a traducirse gradualmente en una mejora de la actividad y de los ingresos. En ese sentido, afirmó que las condiciones para un crecimiento más sostenido «ya están tomando forma» y que los beneficios se irán percibiendo con mayor intensidad a medida que ese proceso madure.
Daza también despejó dudas sobre la estrategia económica de cara al ciclo electoral y aseguró que el Gobierno no apelará a un incremento del gasto público para estimular el consumo. Según indicó, la apuesta oficial continúa orientada a fortalecer la inversión privada y ampliar el acceso al crédito para empresas y familias como motores del crecimiento. No obstante, reconoció que el financiamiento sigue condicionado por tasas de interés elevadas y por una presión impositiva que, a su juicio, todavía limita el dinamismo de la economía. Pese a ello, destacó el crecimiento mensual registrado en los préstamos de corto plazo destinados al sector productivo, al considerarlo un indicador alentador de recuperación.
En paralelo, el viceministro confirmó que el Ministerio de Economía mantiene negociaciones con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y otros organismos multilaterales para obtener una nueva línea de financiamiento por unos 1.100 millones de dólares. Además, reiteró que uno de los objetivos estratégicos del Gobierno es recuperar el grado de inversión para la Argentina, una calificación que permitiría acceder a financiamiento internacional en mejores condiciones y reducir el costo del crédito para el país.
Con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2027, Daza sostuvo que la intención oficial es llegar a ese proceso con las cuentas públicas equilibradas, un superávit fiscal consolidado, mayor nivel de reservas internacionales y un sistema financiero fortalecido. Según planteó, esas condiciones permitirían afrontar un año electoral con una economía menos expuesta a episodios de inestabilidad y con bases más sólidas para sostener el crecimiento.










