El Municipio informó a la Justicia que 14 personas en situación de calle rechazaron ingresar al Refugio Social. Mientras continúan las recorridas y la asistencia diaria, el desafío sigue siendo combinar el respeto por la decisión individual con la protección ante las bajas temperaturas.
Con la llegada de las jornadas más frías del invierno, la situación de las personas que viven en la vía pública vuelve a ocupar un lugar central en la agenda social de Concepción del Uruguay. En las últimas horas, la Municipalidad puso en conocimiento de la Defensoría de Pobres y Menores el caso de 14 personas que, pese a recibir reiteradas propuestas de alojamiento, decidieron permanecer en distintos espacios públicos de la ciudad.
La comunicación judicial busca dejar constancia de las intervenciones realizadas por el Estado municipal y facilitar un abordaje conjunto con otros organismos. Desde la Secretaría de Desarrollo Social explicaron que el seguimiento de estos casos es permanente y que la información se actualiza conforme avanzan las recorridas territoriales.
El Refugio Social, inaugurado en 2017, constituye la principal herramienta municipal para brindar alojamiento nocturno durante el invierno. Allí las personas reciben una cama, alimentación, duchas, ropa de abrigo y acompañamiento de equipos técnicos, además de participar en distintas actividades comunitarias vinculadas al funcionamiento cotidiano del espacio.
Actualmente, el establecimiento alberga a 11 personas, entre ellas dos mujeres. El ingreso, sin embargo, no es automático: antes de acceder se realiza una evaluación socioambiental, un control sanitario y una revisión de antecedentes, procedimientos orientados a garantizar condiciones adecuadas de convivencia dentro del lugar.
Según el relevamiento oficial, las 14 personas que permanecen en situación de calle se distribuyen en distintos sectores de Concepción del Uruguay. Seis permanecen en inmediaciones de la Estación del Ferrocarril, cuatro se concentran entre plaza Ramírez y la Peatonal, tres permanecen en la Terminal de Ómnibus y una ocupa la plaza ubicada frente al edificio del Ministerio.
Desde el Municipio sostienen que, durante las recorridas diarias, los equipos vuelven a ofrecer el traslado al refugio y entregan viandas calientes, frazadas y otros elementos de primera necesidad. Paralelamente, personal de la Secretaría de Salud realiza controles periódicos para verificar el estado general de cada una de estas personas.
La secretaria de Desarrollo Social y Educación, Norma Sosa, explicó que el rechazo al ingreso responde a distintas situaciones. En algunos casos existen conflictos de convivencia con otros usuarios del refugio; en otros, las razones obedecen a decisiones personales que llevan a rechazar el alojamiento ofrecido por el Estado.
La situación plantea un escenario complejo para los organismos públicos. Si bien la asistencia forma parte de las obligaciones del Estado, también debe respetarse la autonomía de las personas cuando manifiestan, en pleno uso de sus facultades, la voluntad de no ingresar al dispositivo de alojamiento.
En ese contexto, el informe remitido a la Justicia procura documentar cada intervención realizada y favorecer una estrategia interdisciplinaria que involucre a distintas áreas del Estado. El objetivo es fortalecer las acciones de protección sin desconocer los límites que impone el consentimiento de cada persona.
Mientras las bajas temperaturas continúan marcando el ritmo del invierno entrerriano, el trabajo territorial seguirá siendo una tarea cotidiana. Detrás de cada caso existe una historia particular y un entramado de problemáticas sociales que difícilmente pueda resolverse únicamente con la disponibilidad de un lugar para dormir. El desafío, coinciden quienes intervienen en estos abordajes, pasa por construir respuestas sostenidas que combinen asistencia, acompañamiento y oportunidades de reinserción social.










