El economista Ricardo Delgado consideró que el gobierno de Javier Milei logró avanzar en la corrección de desequilibrios históricos de la economía argentina, aunque advirtió que el proceso de ajuste está impactando con fuerza en sectores clave como la industria, el comercio y la construcción, responsables de una porción significativa del empleo y la actividad económica.
En declaraciones radiales, Delgado describió un escenario marcado por fuertes contrastes. Por un lado, destacó el desempeño de actividades vinculadas al petróleo, el gas, la minería y el agro, que sostienen el ingreso de divisas y contribuyen a la estabilidad financiera. Por otro, señaló que los sectores urbanos tradicionales continúan enfrentando dificultades derivadas de la caída de la actividad y del consumo.
Según explicó, esta diferencia ayuda a comprender por qué algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de estabilidad mientras gran parte de la población aún percibe un contexto económico complejo. En ese sentido, afirmó que la economía presenta desempeños muy dispares según la actividad analizada.
El titular de la consultora Analytica remarcó además la importancia estratégica de sectores como Vaca Muerta y la minería para resolver uno de los problemas estructurales de la Argentina: la escasez de dólares. A su entender, el crecimiento de las exportaciones energéticas está permitiendo fortalecer la balanza comercial y reducir riesgos financieros que históricamente afectaron al país.
No obstante, advirtió que el impulso de estas actividades no alcanza para compensar la situación que atraviesan la industria, el comercio y la construcción, que en conjunto representan cerca del 40% del empleo total y aportan una parte importante de la recaudación tributaria.
Delgado sostuvo que la apertura económica y una mayor competencia son herramientas necesarias para corregir distorsiones acumuladas durante años, aunque consideró que la transición podría haberse desarrollado de manera más gradual para amortiguar los efectos sobre los sectores más expuestos.
Al mismo tiempo, destacó algunas medidas adoptadas por el Gobierno, entre ellas el mantenimiento de subsidios energéticos durante el invierno y el fortalecimiento de programas de asistencia social. En particular, señaló que la Asignación Universal por Hijo fue uno de los pocos componentes del gasto público que registró una mejora real, contribuyendo a sostener la contención social durante el ajuste.
Para el economista, el ordenamiento fiscal constituye uno de los principales activos de la actual gestión y explica parte del respaldo político que conserva el oficialismo. También consideró que la oposición aún no logró consolidar una propuesta económica alternativa capaz de disputar el rumbo planteado por el Gobierno.
En relación con la inflación, proyectó que la desaceleración continuará durante los próximos meses y estimó que el índice podría cerrar el año en una franja cercana al 30% o 32%.
Sin embargo, advirtió que la consolidación del modelo económico dependerá de que la recuperación no se limite a los sectores exportadores y logre extenderse a las actividades que generan empleo masivo. A su juicio, el desafío de la próxima etapa será transformar la estabilidad macroeconómica en crecimiento sostenido, mayor dinamismo productivo y mejores oportunidades laborales.










