Adorni esquivó las preguntas por las denuncias de corrupción con evasivas e insultos

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, eludió este miércoles en Diputados las explicaciones sobre su evolución patrimonial y la estafa $LIBRA durante una exposición de siete horas en la que evitó detallar el origen de los fondos con los que adquirió dos propiedades, financió viajes de lujo y acumuló deudas por 335 mil dólares, mientras el presidente Javier Milei gritaba «chorros» a la prensa desde la tribuna.

«Quieren asemejar el gasto privado con el gasto público», fue el argumento central del funcionario para desestimar las denuncias. Según la investigación judicial, existen registros de más de 100 mil dólares gastados en efectivo en menos de un año en concepto de viajes de lujo y operaciones inmobiliarias, además de deudas por otros 335 mil dólares. «¿De dónde sacó todo ese dinero? ¿Cómo piensa pagar esa deuda?», preguntó el diputado Juan Marino, sin obtener respuesta.



Adorni no explicó cómo afrontó ese nivel de gastos con un salario que rondaba los tres millones y medio de pesos, ni cómo esos números se compatibilizan con los ingresos de su pareja, Bettina Angeletti, hasta hace poco inscripta en la categoría más baja del monotributo. «Qué rápido se acostumbró a ser casta», le reprochó el diputado Pablo Juliano, quien recordó que al asumir como vocero presidencial había comprado su traje en cuotas. «No puede explicar lo obvio», completó.

Las propiedades bajo sospecha

Sobre la compra de una casa en el country Indio Cuá y de un departamento en Caballito, el funcionario dijo poco. La vivienda de 200 metros cuadrados fue adquirida a dos jubiladas por 230 mil dólares, un valor muy inferior al de mercado. Adorni solo pagó 30 mil dólares: las vendedoras, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, le financiaron los 200 mil restantes a un año y sin interés, una operación atípica para dos personas que declararon no conocerlo. A esto se suma una deuda de 65 mil dólares con Pablo Feijóo, hijo de una de las jubiladas, por refacciones en el departamento.

La adquisición resulta difícil de compatibilizar con los 48 mil dólares de ahorros declarados por el funcionario. Sobre la casa del country —a nombre de su pareja—, Adorni dejó entrever que estaría incluida en el anexo reservado de su declaración jurada. «Pretenden dar por probada mediáticamente una hipótesis incorrecta», expresó sobre el presunto enriquecimiento ilícito.

Viajes familiares y facturas de un amigo con contratos estatales

Sobre los 17 viajes familiares que investiga la Justicia, el jefe de Gabinete aseguró haberlos abonado de su bolsillo, pese a la existencia de facturas a nombre de su amigo Marcelo Grandio. Las facturas del jet privado que lo llevó a Punta del Este figuran a nombre de la productora de Grandio, empresa que tiene firmados seis contratos con Radio y Televisión Argentina, que depende de la Secretaría de Medios a cargo de Adorni. La sospecha es que podrían haber existido dádivas.

Adorni negó que ningún viaje fuera «financiado por terceros» o producto de un «obsequio», y afirmó no haber participado en ningún expediente administrativo que involucre a Grandio ni a su empresa. Sin embargo, el año previo a llegar a la Rosada, el propio Adorni recibió pagos por 1.670.900 pesos de esa productora.

En el expediente consta además que el funcionario gastó casi 15 mil dólares en su viaje a Aruba: unos 9 mil en resorts de lujo y otros 6 mil en pasajes aéreos. En la lista de viajes figuran también Punta Cana, Río de Janeiro, Cancún, Bariloche, Mar del Plata e Iguazú.

La estafa $LIBRA, sin respuestas

La estafa multimillonaria que promovió Milei fue eludida por Adorni tantas veces como pudo. «La pregunta por $LIBRA ya fue respondida», sostuvo, y remitió a lo dicho por su antecesor Guillermo Francos. «No me corresponde pronunciarme sobre causas judiciales en trámite», fue otro de los latiguillos que utilizó.

«¿A qué se debieron las comunicaciones entre Novelli, el presidente Milei, Karina Milei y otros funcionarios entre el 14 y 15 de febrero? ¿Fue Novelli quien le dio el texto de la publicación y el contrato de $LIBRA al Presidente para promocionarlo? ¿Tiene conocimiento de lo que acordaron el presidente y Hayden Davis en la reunión del 30 de enero en Casa Rosada?», preguntó el diputado Maximiliano Ferraro. Adorni solo negó que hubiera existido un contrato firmado con Davis y desacreditó las denuncias.

Tras el respaldo de Milei, que salió del recinto gritando «¡Chorros, corruptos!» a los periodistas acreditados, Adorni abandonó el Palacio Legislativo con una promesa: «Quiero dejarles en claro a todos que no voy a renunciar». Lo dijo con convicción. La historia, sin embargo, sugiere que suele ser la frase que antecede a una eventual renuncia.