Más de 12 mil personas asistidas y una demanda que crece

Norma Sosa, secretaria de Desarrollo Social y Educación, analizó la situación actual de Concepción del Uruguay, atravesada por el aumento de la demanda y la necesidad de sostener políticas públicas con recursos propios.

Por: Matías Dalmazzo

La secretaria de Desarrollo Social y Educación de la Municipalidad de Concepción del Uruguay, Norma Sosa, asumió formalmente el cargo en marzo de 2026, tras un proceso de transición iniciado en diciembre de 2025 luego de la salida de Marianela Marclay al Congreso, y en ese marco brindó una entrevista a la redacción de La Calle; en la que analizó la situación social actual de la ciudad, marcada por un aumento sostenido de la demanda asistencial y mayores niveles de vulnerabilidad. En su diagnóstico, señaló que este escenario responde a un contexto económico más amplio, que impacta directamente en los ingresos de las familias y en la necesidad de asistencia por parte del Estado local.



Con un enfoque basado en datos concretos, Sosa destacó que el municipio sostiene la política social con recursos propios y un seguimiento permanente de cada intervención. En ese sentido, remarcó que el desafío no es solo responder a la urgencia, sino también fortalecer un sistema que permita proyectar a mediano y largo plazo, con políticas activas que acompañen a los sectores más afectados y busquen reducir progresivamente la dependencia de la asistencia.

-¿Cómo describe la actualidad social de la ciudad, en comparación con los últimos dos o tres años? ¿Qué indicadores utiliza para esa evaluación?

-Muestra un aumento sostenido de la demanda asistencial. No es un dato opinable: es el reflejo de un contexto nacional y provincial de pérdida de poder adquisitivo y de empleo.

Sin embargo, el indicador más relevante para esta gestión no es solo el crecimiento de la vulnerabilidad, sino el crecimiento de la capacidad de respuesta del Estado local. Hoy el Sistema Integrado de Asistencia Social trabaja en la ciudad sobre un universo de 12.636 personas, una cifra que evidencia tanto la complejidad del momento como la decisión de no dejar a nadie sin atención.

-¿Qué cambios se observan en los niveles de vulnerabilidad social (pobreza, asistencia alimentaria, niñez en riesgo)? ¿Hay datos recientes de la ciudad que pueda compartir?

-Podemos hablar de cuatro: Riesgo Nutricional, Atención Temprana, Nacimientos y Mortalidad y por último Asistencia Alimentaria.

Riesgo Nutricional: se mantiene un seguimiento activo sobre 21 casos de niños y niñas con riesgo nutricional severo, con abordaje interdisciplinario permanente.

Atención Temprana: durante 2025, 38 niños recibieron tratamiento por riesgo en el desarrollo; de los cuales 14 fueron dados de alta por evolución favorable y 24 continúan en tratamiento.

Nacimientos y Mortalidad: en 2025 se registraron 783 nacimientos y 860 fallecimientos. En lo que va de 2026, 117 nacimientos y 167 fallecimientos. Estos números no son alarmistas: son datos demográficos que orientan la asignación de recursos.

Asistencia Alimentaria: actualmente se entregan módulos alimentarios a 3.500 hogares, con una inversión anual superior a los $298 millones, exclusivamente con recursos municipales.

-¿Cuáles son hoy los sectores más críticos o con mayor demanda dentro de la ciudad?

La demanda se concentra en tres sectores claramente identificados:

Primera infancia (0 a 5 años): es la prioridad estratégica. No solo por la cantidad de niños atendidos (460 en el programa específico), sino por el impacto de largo plazo.

Adultos Mayores: durante 2025 se realizaron más de 800 intervenciones domiciliarias por situaciones de riesgo social, sanitario o habitacional. Es un sector que crece en vulnerabilidad silenciosa.

Salud Mental: se registraron 22 suicidios durante 2025, una cifra que obliga a redoblar esfuerzos. Actualmente hay 435 tratamientos en curso en los centros de atención primaria, y se sostiene el Centro de Escucha para Adolescentes.

 -Asumió recientemente como Secretaria de Desarrollo Social tras la salida de Marianela Marclay al Congreso: ¿cómo fue ese proceso de transición y qué desafíos encontró al tomar la conducción del área?

-Fue ordenado y respetuoso de lo construido. Al asumir, el principal desafío fue compatibilizar la continuidad de políticas activas con la necesidad de adaptar los procedimientos a una demanda en crecimiento.

Me encontré con equipos territoriales comprometidos, pero con una carga operativa significativa, sin que por ello se pierda calidad en el acompañamiento.

-¿Qué continuidad y qué cambios decidió imprimirle a la gestión en relación con la etapa anterior?

-Se mantienen y fortalecen todas las líneas de acción vinculadas a la promoción, educación y desarrollo. En particular, el Programa de Primera Infancia, los seis Centros de Desarrollo de la Niñez (con 244 niños inscriptos para 2026), las escuelas municipales (Tadea Florentina Jordán, Lorenzo Sartorio) y la Escuela de Artes y Oficios «Héroes de Malvinas», que suma 347 cursantes en oficios como electricista, marroquinería, soldador y albañilería. En total, 671 estudiantes en el sistema educativo municipal.

Se profundizó el abordaje territorial, con reuniones de trabajo en los propios barrios y centros comunitarios en conjunto con la Secretaría de Salud. Se fortaleció el área de salud mental con acciones de prevención y capacitación. Se amplió el acompañamiento a emprendedores (actualmente 1.376 en seguimiento) y se puso en marcha el taller de reparación de elementos ortopédicos para personas con discapacidad.

-El programa de Primera Infancia es una política sostenida en el tiempo en la ciudad ¿Con qué panorama se encontró y qué líneas de trabajo piensa profundizar?

-El programa se encuentra en pleno funcionamiento, con indicadores claros:

249 visitas y entrevistas a padres de recién nacidos durante 2025, a partir de información del Registro Civil del hospital local.

72 niños atendidos en la iniciativa de promoción del desarrollo infantil temprano en los barrios La Tablada y La Higuera.

83 familias con seguimiento y acompañamiento en el cuidado de sus hijos.

38 niños en tratamiento por riesgo de desarrollo, con un equipo interdisciplinario estable.

Las líneas a profundizar son la ampliación de la cobertura territorial y el fortalecimiento del trabajo con las familias, entendiendo que el desarrollo infantil no puede disociarse del contexto familiar.

-La implementación del Protocolo de Atención del Maltrato Infantil en la Primera Infancia es considerada pionera en la provincia: ¿qué lo hace innovador y qué resultados están observando hasta ahora?

-Porque articula en un mismo instrumento al municipio, la justicia, la policía, el sistema educativo y el sistema de salud. Su innovación radica en la inmediatez de la respuesta y en la corresponsabilidad institucional.

Los resultados observados hasta ahora son:

Aumento de las denuncias, lo que evidencia una mayor confianza en el sistema y una menor tolerancia social al maltrato.

Reducción de los tiempos de intervención, con equipos municipales actuando en menos de 24 horas.

Preservación del vínculo familiar en la mayoría de los casos, mediante acompañamiento y no mediante separación forzada, que se reserva como último recurso.

-¿Cuál es el objetivo final de estas políticas de primera infancia y cómo se proyecta su impacto en la trayectoria educativa y social de estos niños y niñas?

-Igualar las oportunidades de desarrollo desde el nacimiento. Se busca que los niños y niñas atendidos por el programa lleguen a la escolaridad primaria con los mismos niveles de desarrollo psicomotor, cognitivo y emocional que aquellos que no provienen de contextos de vulnerabilidad.

El impacto proyectado en la trayectoria educativa y social es directo: un niño con estimulación temprana, nutrición adecuada y vínculos seguros tiene significativamente más probabilidades de completar la escolaridad obligatoria, de acceder a empleos de calidad y de no repetir patrones de vulnerabilidad en su vida adulta.

No se trata de resultados inmediatos. Se trata de una inversión cuyos frutos se verán en una década, pero que es la única manera de romper el ciclo intergeneracional de la pobreza.

-Mirando hacia adelante, ¿cuál considera que es el principal desafío social de Concepción del Uruguay para los próximos años?

Sostener la integralidad de las respuestas en un contexto de recursos limitados y de escasa articulación con otros niveles del Estado. La gestión municipal debió asumir competencias que exceden su responsabilidad formal, particularmente en áreas como salud, alimentación y abrigo.

A futuro, el objetivo es consolidar un modelo donde la asistencia no sea crónica, sino transitoria, y donde la promoción del desarrollo (educación, oficios, emprendedurismo) reduzca progresivamente la demanda de emergencia.