Por primera vez en Entre Ríos, habrá un área experimental de manejo y conservación de los recursos naturales para la adaptación al cambio climático.
Se trata del proyecto denominado NID 828 “Gestión de Agroecosistemas para la adaptación al Cambio Climático -Entre Ríos, República Argentina” presentado por la Fundación Proiectum “Marcelo Macrillanti” de Crespo, que fue seleccionado entre 450 proyectos de todo el mundo, siendo uno de los 22 trabajos financiados por el programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; siendo además el único de Latinoamérica.
El objetivo de este proyecto se enmarca dentro de la legislación provincial en materia de conservación y manejo de los suelos estableciendo un diseño y ejecución de prácticas conservacionistas en las 7.680 ha de la cuenca del arroyo Gómez, como mecanismo de adaptación al cambio climático. La particularidad y novedad es que por primera vez se aplicaría el enfoque de manejo a nivel de cuenca a nivel comunitario en un espacio rural y urbano característico de la región agrícola entrerriana.
Es decir, que en toda esa superficie, se intenta lograr la sistematización de los campos con terrazas y la adecuación de los caminos, trabajando al nivel de cuenca.
La creación quedó plasmada a través de una resolución del gobierno provincial. En ese marco, el director de Recursos Naturales de la provincia, Mariano Farall, resaltó que “dentro de los establecimientos agropecuarios objetivos del proyecto, se trabajarán aspectos como la conservación ambiental y productiva de los suelos a nivel de cuencas hídricas y la preservación de la flora y fauna e infraestructura rural asociada, o el rol de la mujer en la empresa agropecuaria”.
Los principales servicios ambientales que los ecosistemas naturales y los agroecosistemas entrerrianos bien manejados brindan a la sociedad son: la regulación hídrica; la conservación de la biodiversidad y sus funciones ecológicas; la conservación del suelo y de calidad del agua; el ciclado de nutrientes; la provisión de oxígeno; la fijación de gases de efecto invernadero; la contribución a la diversificación y belleza del paisaje que brindan oportunidades para el turismo y la recreación y la defensa de la identidad cultural.
Además Farall puntualizó que “estas acciones de crear un área experimental de conservación de suelos y los recursos naturales asociados, son instrumentos concretos para intervenir en la adaptación del cambio climático, confirmando la voluntad del gobierno de intervenir en ese sentido”.










