La foto del día

Árboles, autos quemados y casas reducidas a cenizas es lo que queda después de que el fuego arrasara la ciudad de Lahaina, en el oeste de la isla de Maui, en Hawái. Al menos 93 personas murieron en los incendios forestales, el mayor desastre natural en la historia de Hawái, superando un tsunami de 1960 que mató a 61 personas. Impulsadas por un verano seco y los vientos de un huracán que pasaba, las llamas se extendieron con una velocidad y una fuerza inusitadas, consumiendo en cuestión de horas cientos de hogares. Más de 4.500 residentes que tuvieron la suerte de sobrevivir, pero que lo perdieron todo, fueron localizados en refugios de emergencia. Alrededor de 2.700 estructuras fueron destruidas, con pérdidas estimadas en 5.600 millones de dólares. Los rescatistas trabajaban este lunes para encontrarlas, con equipos de perros rastreadores, pero hasta ahora han cubierto sólo el 3% del área de búsqueda.