Arturo Brooks
Trajes protectores, pruebas PCR, cuarentenas y rastreo de contactos. La semana pasada fue difícil no sentir un déjà vu cuando el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de China publicó nuevas directrices sobre cómo contener un brote vírico. Sin embargo, lo que estaba ocurriendo no era otra oleada de Covid-19. El gobierno chino estaba abordando un problema de salud pública nuevo e importante: la viruela del mono. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), China está experimentando el aumento más rápido de todo el mundo en casos de viruela símica, también conocida como viruela del mono. Mientras que América y Europa han contenido la mayor parte de este brote, que comenzó a mediados de 2022, Asia se ha convertido en el nuevo punto caliente de la enfermedad. Japón, Corea del Sur y Tailandia, que en 2022 registraron casos esporádicos e importados, en 2023 ya han notificado cifras sobre nuevos casos semanales que han alcanzado los dos dígitos, esto significa que el virus se ha extendido entre la población nacional. Según los últimos datos comunicados a la OMS, China ha superado a todos los países del mundo con 315 casos confirmados sólo en el último trimestre. La viruela del mono es menos contagiosa que el coronavirus, aunque más de 88.000 personas han contraído la enfermedad desde 2022, y más de 150 han muerto. Algunos países han tenido más éxito que otros al contener los brotes y gran parte de este éxito se debe a medidas proactivas, como las campañas de vacunación. Pero en China se dificulta, al igual que en Occidente, debido a que se propaga sobre todo entre comunidades de hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres, según se ha observado. Igual que ocurrió en EE.UU. y Europa, esa asociación se malinterpreta en China para sugerir que la viruela del mono sólo es una ETS transmitida por hombres homosexuales a través relaciones sexuales. Esta conexión es especialmente peligrosa, ya que la comunidad LGBTQ+ de China está cada vez más en el punto de mira. Como con el Covid-19, la vacunación es la mejor forma de controlar su propagación. Hay tres vacunas de prevención en todo el mundo, Sinopharm, una empresa farmacéutica china, anunció en noviembre de 2022 que había desarrollado la primera vacuna y ha resultado eficaz en estudios preclínicos. Pero se ignora cuándo podrá estar disponible comercialmente.










