Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Chaco pierden trabajadores temporarios, recolectores y cosechadores de té, yerba, tabaco y cítricos. El problema del empleo en negro y la
depreciación de la moneda nacional impulsa el éxodo de los obreros golondrinas.
Los trabajadores argentinos se mudan a Brasil en busca de una moneda más fuerte. Las economías regionales son las más afectadas por la pérdida de mano de obra.
Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Chaco pierden trabajadores temporarios, recolectores y cosechadores de té, yerba, tabaco, limones, mandioca, naranjas y varios productos más no sólo por el irresuelto problema del trabajo en negro, sino por la depreciación de la moneda nacional y la posibilidad de vacantes en puestos de recolección de cosechas en Brasil.
Algunos lo hacen por un mes, otros por seis meses. Viajan solos o en grupos e incluso hay quienes organizan los contingentes y los cruzan en balsas.
Según los propietarios y contratistas argentinos, esta problemática del mercado cambiario y de la desvalorización de la moneda nacional viene a sumarse a la cuestión social ya “que no quieren perder sus beneficios sociales y prefieren trabajar sin estar debidamente registrados en los campos argentinos”.
Si bien la administración de Alberto Fernández ensayó una solución a través de un decreto, por el momento, la situación no ha cambiado. El productor misionero Ricardo Ranger, que se hizo conocido en la televisión hace dos años por mostrar como prefería dejar pudrir en el suelo de su campo toneladas de cítricos ante la imposibilidad de poder contratar en blanco a los trabajadores golondrinas alertó que la situación no ha hecho más que empeorar. “Continuamos sin conseguir personal para trabajar en blanco registrado en tareas rurales, y lo peor es que nadie, pero nadie, de los políticos, tanto del Gobierno como de la oposición, les interesa algo al respecto”, dijo el productor.
Un decreto para resolver el conflicto
El decreto 514 firmado entró en vigencia el 1 de septiembre de 2021. Una norma que tiene un plazo de caducidad en septiembre de este año y permite que los trabajadores blanqueados temporalmente para levantar las cosechas, denominados popularmente “trabajadores golondrinas”, reemplacen los beneficios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) por las Asignaciones Familiares, estableciendo que los montos a pagar de éstas últimas no sean menores a los que se cobra por ser beneficiario de la AUH.
Además, si son blanqueados, no pierden en el futuro, beneficios sociales como la AUH, la Tarjeta Alimentar, el Plan Trabajar y otros.
También establece, en su artículo 3°, que los titulares de la Tarjeta Alimentar o el plan Potenciar Trabajo, no perderán esos beneficios y los seguirán cobrando aun cuando estén trabajando en la zafra yerbatera o tealera, por citar dos casos.
Sin embargo, desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, señalaron que los resultados no fueron los esperados “Teóricamente pensábamos que con eso resolvíamos el tema, pero hubo una mala difusión y, por el otro lado, a través de una resolución, la 1734 del Ministerio de Desarrollo Social, les sacaron la Tarjeta Alimentar.










