AHORA LAS IDEAS

Por Juan Martín Garay (*)

Lo que el peronismo dijo en Parque Norte (y lo que se juega en esa discusión).  Equilibrio fiscal, salarios fuertes, justicia independiente, federalismo real y una advertencia central: no se puede distribuir la riqueza que no se genera. El encuentro del 1° de mayo no fue un encuentro más, fue la primera pieza de una alternativa nacional en construcción. Una alternativa que seguirá conformándose y con un paso por “la histórica” como faro provincial.

El pasado 1° de mayo, en Parque Norte, compañeras y compañeros del Peronismo de distintos rincones del país se reunieron para volver a hablar, discutir y revisar los ejes centrales del modelo económico, social, cultural, político e institucional que el Justicialismo tiene que proponerle a la sociedad. El encuentro partió de un diagnóstico compartido: la situación de Argentina es de extrema gravedad. Y de una decisión metodológica que no es menor: lo allí trabajado no es la culminación, sino el principio de un debate que aspira a ser nacional y federal, donde el peronismo de nuestra ciudad dejará su huella también.



EL EQUILIBRIO FISCAL NO ALCANZA SI NO HAY EQUILIBRIO SOCIAL

En Parque Norte se planteó una secuencia lógica que el peronismo no siempre supo comunicar con esta claridad. El progreso social sostenido requiere un orden macroeconómico que lo respalde. El equilibrio fiscal es una condición técnica necesaria para crecer con estabilidad, pero no es suficiente. Hace falta también el equilibrio social que permita un nivel de salarios y distribución de la riqueza que construya una sociedad más justa.

Allí apareció una de las frases más contundentes del encuentro: «No se puede distribuir la riqueza que no se genera». No hay atajos. La producción precede a la distribución. Pero también se señaló lo contrario: la ineficacia en el gasto público es una de las formas más silenciosas de generar desigualdad.

En materia de deuda, se sostuvo que la sostenibilidad y el cumplimiento de los compromisos debe estar vinculado al crecimiento de la economía y al desarrollo del país. No se trata de no pagar, sino de pagar de un modo que no asfixie la producción.

El ahorro de los argentinos, agregó el encuentro, debe canalizarse hacia el sistema productivo, porque sin mercado interno no hay trabajo nacional ni consumidores. Y para eso se necesita una alianza estratégica con los sectores productivos con capacidad exportadora que permita incrementar las divisas y desarrollar un país federal que promueva el arraigo. La condición de todo esto: reglas claras, estables y seguridad jurídica para la inversión.

LA PAZ SOCIAL SE CONSTRUYE CON SALARIOS SÓLIDOS

El eje social y laboral fue quizás el que más directamente conectó con la tradición peronista. La frase inicial fue una declaración de principios: «El trabajo debe volver a ser el eje rector de la organización de la sociedad». No es un enunciado retórico. De allí se desprende que la paz social solo es posible con empleo formal, salarios sólidos y fuertes.

El encuentro añadió una definición conceptual que merece atención: «No hay libertad real sin trabajo y sin educación; la verdadera libertad es la justicia social que garantiza igualdad de oportunidades para todas y todos». Esa ecuación —libertad, trabajo, educación, justicia social— sintetiza una visión del mundo que no es cualquier visión.

Luego se introdujo un criterio operativo: «Cada argentino debe producir al menos lo que consume». No es un llamado al aislamiento, sino a la coherencia entre lo que se genera y lo que se gasta. Finalmente, se estableció una prioridad clara para el Estado: los recursos públicos, que son finitos, deben priorizarse en políticas que generen progreso social y desarrollo. No cualquier gasto, sino el que efectivamente produce movimiento ascendente.

CALIDAD DEMOCRÁTICA

Uno de los ejes más novedosos del encuentro fue el dedicado a la calidad democrática. Allí se afirmó que el cuidado de las personas debe ser una política de Estado, con una seguridad pública que proteja al ciudadano y condene al que lo agrede. Es una toma de posición en un tema que el peronismo, durante años, esquivó o trató con ambigüedad.

Pero el punto más fuerte fue otro: «Una democracia plena no puede naturalizar el uso de la justicia para la persecución de dirigentes políticos». La frase no necesita muchas explicaciones. Se inscribe en una experiencia reciente que marcó a fuego a buena parte de la dirigencia argentina.

Por último, se exigió una justicia independiente tanto del poder político como del poder económico. Esa doble independencia es la única garantía de calidad institucional. No se pide jueces alineados, sino jueces que no respondan a ningún poder de facto.

SIN DESARROLLO LOCAL NO HAY FUTURO

El cuarto eje fue el más estructural y el que mira al largo plazo. «El desarrollo local es condición necesaria para la sostenibilidad y no hay país posible sin federalismo real». La reiteración no es casual: sin desarrollo local no hay futuro, sin federalismo real no hay nación.

¿Qué federalismo se propuso? Fiscal, productivo y con capacidad real de decisión sobre los recursos del territorio. No se trata de una delegación administrativa, sino de poder efectivo en las provincias y municipios.

Para lograrlo, se requiere planificación e inversión en infraestructura que promueva el crecimiento sostenible. Y un último componente que el peronismo de Parque Norte no quiso dejar afuera: la Argentina demanda un peronismo capaz de integrar producción, trabajo y sostenibilidad ambiental sin renunciar a ninguno de estos pilares.

CONSTRUIR CONSENSOS

El encuentro cerró con dos ideas fuerza que recorrieron toda la jornada: sin desarrollo local no hay futuro y sin federalismo real no hay nación. Y con un compromiso político que debería tomarse como lo que es: continuar este debate, revisando lo que haya que revisar y construyendo consensos a la altura del momento histórico.

La cita final fue del general Perón: «No les pregunto de dónde vienen, solo les pido que estén de acuerdo hacia dónde vamos». Esa frase, en el contexto de Parque Norte, no es una postal. Es una definición de método: lo que importa no es el origen de cada uno, sino la dirección común.

El peronismo debate para ser alternativa nacional. El 1° de mayo, en Parque Norte, empezó a demostrar que está dispuesto a serlo. Seguirá ahora por estos pagos, con quienes tienen, además, la voluntad de ser alternativa a nivel provincial, en el marco de un proyecto nacional y federal.

 

(*) Abogado y Concejal. Vicepresidente 1° del HCD de Concepción del Uruguay. Presidente del Bloque “Juntos por Uruguay” – P J.