El mismo planea bajar la inflación de 95% a 60% y eliminar beneficios impositivos para reducir el déficit.
El Gobierno envió este jueves el proyecto de Presupuesto 2023 al Congreso y busca así tener el aval parlamentario para su hoja de ruta económica para el año próximo. El mismo tendrá como pilares una expectativa de inflación mucho más baja que la prevista para el fin de 2022, el sostenimiento de una de las metas principales con el FMI como es la reducción del déficit fiscal, mantener el superávit comercial externo y un crecimiento de la actividad a un ritmo más leve.
Además, el texto de ley incorpora una adenda en la que propondrá a la oposición discutir una idea que manifestó el Fondo Monetario en las últimas conversaciones técnicas: que el Estado tiene espacio para reducir aún más su déficit si pone en marcha la eliminación de algunos beneficios y exenciones tributarias. Si todo ese paquete propuesto fuese eliminado por decisión parlamentaria, le implicaría al fisco un ingreso extra por 2,4% del PBI, lo que representaría prácticamente terminar con el déficit primario.
El Gobierno espera bajar la inflación de 95% en 2022 a 60% el año próximo, mientras proyecta una desaceleración de la actividad económica y una reducción del déficit acorde a lo planificado con el FMI
La continuidad del programa económico acordado con el Fondo Monetario implicará que el rojo fiscal, que este año se estima que terminará en 2,5% del Producto Bruto Interno, se reduzca el año que viene hasta 1,9% del PBI, lo que equivaldría una poda mayor a los $700.000 millones. Ese camino se desandará a través de la segmentación de tarifas con tope de consumo, un recorte a los subsidios al transporte y otras medidas que incluso podrían representar un ajuste mayor.
El Presupuesto 2023 está diseñado en base a esa premisa, aunque desde el equipo económico aseguran que si la coyuntura requiriera medidas adicionales hacia el “ordenamiento fiscal”, el Ministerio de Economía podría revisar los gastos tributarios, es decir aquella porción de impuestos que el fisco deja de recaudar por los esquemas diferenciales tributarios.










