Una niña levanta un cartel que sintetiza el espíritu de la enorme mayoría del pueblo argentino que este viernes se manifestó en Plaza de Mayo, en Buenos Aires, y en cientos de ciudades de todo el país. Miles de vecinos sueltos, familias, grupos de amigos –algunos con pocos antecedentes de participación en grandes movilizaciones– se sumaron ayer las multitudes de las organizaciones políticas, sindicales y sociales que marcharon en “defensa de la democracia”, y para repudiar al atentado sufrido el jueves a la noche por Cristina Fernández de Kirchner. En todas las ciudades importantes del país se desarrollaron ayer impresionantes manifestaciones con el espíritu de llamar a la reflexión sobre los discursos y crímenes de odio, tras la conmoción que significó el intento de asesinato contra la Vicepresidenta.









