Un pescador bajau emerge con un pulpo recién capturado. Los bajau laut, una etnia de origen malayo, son los últimos nómadas marinos que quedan. Han vivido en el mar durante siglos, navegando en una extensión del océano entre Malasia, Filipinas e Indonesia. Pero las presiones políticas y ambientales modernas están poniendo fin a su forma de vida. En las últimas décadas, muchos se han visto obligados a establecerse en tierra, aunque un número cada vez menor todavía llaman hogar al océano y se ganan la vida con sus arpones y búsqueda de perlas. No obstante, sus métodos tradicionales no son rivales para las técnicas destructivas de la industria que utiliza cianuro de potasio, explosivos y redes de arrastre para el comercio de peces vivos cuyo epicentro es Hong Kong. Esta práctica ha diezmado los arrecifes de la biorregión más grande y diversa del mundo. Y destruido innumerables vidas humanas.









