La foto del día

Aunque en Japón existen algunos de los mejores artistas del tatuaje del mundo, los tabúes profundamente arraigados asocian los tatuajes o “irezumi” con el crimen organizado. Las personas tatuadas se cubren en público por la gran discriminación de la que son objeto. Muchos baños de aguas termales, gimnasios, piscinas y clubes prohíben la entrada a la gente tatuada porque dan mala imagen. En el último Mundial de Rugby a los jugadores de Tonga, Samoa y Nueva Zelanda se les recomendó no mostrar su tinta corporal en determinadas instalaciones para no ofender al público, a pesar de que los All Blacks gozan de una enorme popularidad en Japón. Poco a poco la moda de los tatuajes se extiende y sus cultores organizan manifestaciones de orgullo para cambiar la percepción que los asocia todavía con la mafia yakuza, una red de bandas violentas que data del siglo XVII.