Carlos Heller
Hace unos días se conoció el informe mundial del Laboratorio Mundial de Desigualdad que dirigen Thomas Piketty, Lucas Chancel, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman. Lo que ellos destacan es que el mundo atravesó la pandemia volviéndose mucho más inequitativo. En una nota aparecida en el diario El País de España, titulada “La pandemia dispara la desigualdad en todo el mundo”, se señala, haciendo referencia a ese estudio, que “el 10% de la población más rica concentra ya el 52% de las rentas y el 76% de la riqueza del planeta, mientras que el 50% más pobre solo capta el 8% de los ingresos y el 2% del patrimonio”. Mientras más se profundizan las democracias, mayores posibilidades existen de que haya distribución progresiva de los ingresos y de la riqueza. A la inversa, mientras más formales son las democracias mayores chances habrá de que se concentren los ingresos y la riqueza. El proyecto para nuestro país es claro: proponemos más democracia con mayor inclusión y con más derechos. Para continuar avanzando en ese camino hay una serie de desafíos a superar. Uno de ellos es lograr un acuerdo aceptable con el FMI. Pero hay sectores que tergiversan los términos de la discusión. Por ejemplo, el tratamiento periodístico de la negociación con el organismo multilateral de crédito, por parte de los grandes medios, tiende a no respetar el principio de no contradicción. Entre otras cosas, citan fuentes que afirman: “los mercados asumen con alta probabilidad el acuerdo, aunque también que no lo haya”. Una cosa y su contraria son consideradas verdaderas al mismo tiempo. También suelen invertir los tiempos de los acontecimientos: lo que está después puede aparecer, por arte de magia, como anterior. Nuestro país está creciendo: hay indicadores positivos de todo tipo. Los puestos asalariados registrados llevan 9 meses seguidos en alza (+362 mil en dicho período), las PyMEs están mejor, las economías regionales se encuentran en plena recuperación, las exportaciones siguen aumentando por los buenos resultados de las cosechas y los altos precios de los commodities y los papeles argentinos continúan subiendo tanto en la bolsa local, como en los mercados internacionales. Por supuesto: sigue habiendo muchos problemas entre los cuales la suba de los precios es uno de los más relevantes. Sobre esta y otras dificultades, trabajamos con la mayor intensidad posible. Por una democracia que nos comprometemos a profundizar a través de un proyecto de crecimiento con la gente adentro.










